La
fundación de Porro evita aclarar en qué gastó 319.000 euros en 2010
El
Xacobeo financió con 86.728 euros actividades que generaron más de 150.000
PRIMITIVO CARBAJO
La Fundación Puerto de Vigo
(FPV) que montó Corina Porro cuando presidía la Autoridad Portuaria y aspiraba
a la alcaldía viguesa iba a obtener 269.400 euros de beneficio en 2010, según
el presupuesto que acompañó el plan de actuación que presentó ante la
Consellería de Presidencia. Cerró el ejercicio -ocho meses y medio- con un
resultado neto de 767 euros y un pasivo de 267.347, después de fundir, en ese
periodo, 190.000 euros de su dotación fundacional (el 86% del total) y una
abultada cantidad de fondos públicos que las contradicciones contables impiden
concretar. La FPV siguió programando actividades en 2011, pero después de las
elecciones municipales de mayo cerró su sede, que ahora se anuncia en alquiler,
y nadie responde por ella. Son indicios de su quiebra.
Gastó
190.000 euros de la dotación fundacional y un crédito de 53.457
El Igape
asegura que aportó 15.091 euros y la fundación, que recibió de él 61.469
La FPV se presentó
públicamente el día de su constitución, 16 de abril de 2010. La escritura
notarial de constitución señala que "la dotación fundacional asciende a
220.000 euros, de la cual se desembolsa la totalidad de dicho importe" de
la siguiente forma: Autoridad Portuaria de Vigo, 60.000 euros; Caixa Galicia, 50.000;
Caixanova, 25.000; Pescanova, 10.000; Termavi, 25.000; PSA Peugeot Citroën,
25.000, y Remolcanosa, los 25.000 restantes.
Con esa dotación arrancó el
ejercicio cuyas cuentas se conocen ahora a través de la Consellería de
Presidencia, que ejerce el protectorado de la entidad y que evita todo
comentario sobre las lagunas contables, cantidades inciertas, incoherencias y
contradicciones con otros registros aduciendo que su función se limita a
"controlar la adecuación formal de las cuentas, es decir, que presentan
los documentos que dice la normativa: balance, memoria y cuenta de
resultados".
En la Memoria presentada por
la FPV ante Presidencia está en blanco la casilla del saldo inicial de la
dotación fundacional, de la que sí se indica, en cambio, un "aumento"
de 197.500 euros y una "disminución" de 167.500, para acabar con un
saldo de 30.000 euros. Lo cual, en román paladino, traduce el gasto de 190.000
euros de su dotación fundacional. A su vez, la FPV suscribió un crédito por
importe de 53.457 euros -cancelado en abril de 2011- que también consumió en
2010. De los 494.807 euros de "ingresos de la entidad por la actividad
propia" que apunta su cuenta de resultados, destinó 318.955 euros a
"aprovisionamientos" o "compras de bienes destinados a la
actividad". ¿Qué compró por ese importe cuando la misma cuenta registra
175.084 euros de gastos de personal y explotación? No es el único interrogante
que dejan las cuentas.
Cuando EL PAÍS destapó en
julio pasado las malas cuentas de la FPV, esta ya había remitido sus resultados
de 2010 a
la Xunta. La Consellería de Economía e Industria, "con el ánimo de allegar
la máxima transparencia", reconoció entonces que "el Igape
subvenciona el 50% de los gastos en que incurra la FPV con terceros",
según establecía un convenio suscrito el 30 de diciembre anterior pero que se
silenció hasta marzo siguiente. En esta fecha la Autoridad Portuaria de Vigo
informó de que "la presidenta de la FPV, Corina Porro, firmó el pasado
lunes, 28 de febrero [de 2011], un convenio con el conselleiro de Economía e
Industria, Javier Guerra, que asciende a 450.000 euros". La misma nota
concluía diciendo que la consellería "a través del Igape, mantiene un
convenio de colaboración con la FPV, a través del que subvenciona el 50% de las
iniciativas de la misma hasta 2012".
Pese a que la nota inducía la
existencia de dos convenios, el Igape aclaró que se trataba de uno solo,
trienal, en función del cual su aportación máxima en 2010 sería de 62.500
euros. "En cumplimiento de este convenio", añadía el Igape en julio
de 2011, "las cantidades pagadas en 2010 ascienden a 15.091,50 euros, ya
que los gastos justificados por la FPV y aprobados por el Igape como
subvencionables ascienden a un importe de 30.183 euros".
La Memoria de la FPV, sin
embargo, registran una aportación del Igape de 61.469 euros, muy alejada de los
15.091 que el instituto aseguró haber pagado. Por lo demás, de esa cantidad se
deriva que el coste de las actividades realizadas en 2010 por la FPV fue de
30.183 euros, lo que contrasta estrepitosamente, como un negocio sin parangón,
con los 494.806 euros que la FPV señala como "ingresos por la actividad
propia".
Este volumen de ingresos se
justifica con una partida curiosa, por lo exígua, de 1.000 euros, que fue la
recaudación por "cuotas de usuarios y afiliados", otra de 224.130 por
"ingresos de promociones, patrocinadores y colaboraciones" y una
tercera de 269.676 por "subvenciones, donaciones y legados de
explotación", que se subdivide en "subvenciones del sector público"
(84.176 euros cuya procedencia no se concreta, ) y "aportaciones
privadas" (185.500 euros).
La S.A. de Xestión do Xacobeo
admite que financió en 2010 actividades de la FPV -que tampoco concreta- por
importe de 86.728 euros. La Memoria de la FPV señala que recaudó por sus
actividades, siete en total, 224.130, de los que al menos 150.266 euros (el
67%) corresponden a actividades explícitamente financiadas por el Xacobeo:
concierto de Raphael, Cantajuego y Mercadillo de Navidad. Considerando solo
estas tres, también habría resultado un estupendo negocio (86.726 euros de
gasto y 150.266 de recaudación).
La recaudación de esas
actividades financiadas con dinero público fue repartida, a mayor gloria
filantrópica de Corina Porro, entre distintas asociaciones benéficas, para los
necesitados locales (Afán) o del ancho
mundo (la ONG Pozos de Agua Mayo Rey, que preside Ventura Pérez Mariño, el
proyecto Mil Futuros de Caixanova...).
La FPV realizó ese reparto de
ingresos al tiempo que fundía 190.000 euros de su dotación fundacional y los
53.457 del crédito bancario que le fue concedido, hasta cerrar 2010 con un
pasivo de 267.347 euros. En 2011 siguió recibiendo recursos de la Xunta. Pero
ahora está apagada -sin oficinas, con el patronato diezmado y sin
interlocutor que aclare nada-, a refugio de la transparencia y austeridad que
predica la Xunta que la financió.
En el Tribunal
Superior de Xustiza de Galicia está pendiente de resolución el recurso de
súplica interpuesta por el primer secretario-gerente de la Fundación Puerto de
Vigo (FPV), Pablo Alborés, contra la sentencia del Juzgado de lo Social número
3 de Vigo, que desestimó su demanda por despido improcedente. En ella "se
da por supuesto" que el patronato aceptó una dimisión que Alborés asegura
no haber presentado nunca, como tampoco la citada reunión del patronato que la
aceptó. El fallo desacredita el testimonio de Mario Ubiaga, que sucedió a
Alborés en el puesto y se encuentra de baja laboral desde hace más de un año.
Ubiaga afirmó en el juicio, celebrado en septiembre, que falseó el acta de la
reunión del patronato "por orden de la presidenta".
La presidenta, Corina
Porro, fue citada a ese juicio por el demandante en calidad de testigo, pero
compareció como imputada, lo que la eximió, a priori, de la obligación de decir
la verdad. Negó las acusaciones y el juez creyó su versión, entre otras cosas,
porque la cantidad reclamada -570.000 euros, según una cláusula de rescisión
del contrato- "comprometen de manera cierta y actual el patrimonio de la
Fundación".
La que fuera su sede
está en oferta de alquiler. Una nota en la puerta informaba el lunes de que la
FPV "ha trasladado sus oficinas" y facilitaba un dirección
electrónica. EL PAÍS se dirigió a esa dirección, sin obtener respuesta. El
miércoles desapareció la nota. La FPV está en un limbo. El actual presidente
del Puerto, López-Chaves, ni siquiera ha querido responder a si él ostenta la
presidencia de la FPV, a la que el Puerto aportó 60.000 euros al menos.
"CONCEBIDA COMO
UN AGENTE ELECTORAL DEL PP"
El PSOE avisa de posible malversación de fondos públicos del PP en
la Fundación Puerto de Vigo
EP - Viernes, 17 de
Agosto de 2012 - Actualizado a las 14:12h
·
El portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, Abel Losada, ha
avanzado este viernes que su partido estudiará "la posible existencia de
malversación de fondos públicos en la creación y la gestión" de la
Fundación Puerto de Vigo por parte del PP, que "fue concebida como un
agente electoral del PP".
VIGO. A través de un comunicado, el socialista
ha sostenido que este ente, creado en abril de 2010 y del cual publica el
Diario Oficial de Galicia su disolución este mismo viernes, fue "un
chiringuito para financiar las campañas electorales del PP" y "una
prueba más de que el discurso de austeridad de Feijóo no es más que puro teatro
y palabras vacías".
Por ello, el portavoz del PSdeG en la Cámara
autonómica ha reclamado formalmente a la Xunta el expediente completo de la
extinción de la citada fundación y ha anunciado que exigirá la comparecencia
del conselleiro de Presidencia, Alfonso Rueda, en el Pazo do Hórreo.
En el Parlamento, los socialistas demandarán
conocer "qué fondos públicos fueron transferidos (a la Fundación Puerto de
Vigo), quién los transfirió y para qué", así como "cuáles eran los
objetivos de su constitución y si se cumplieron".
"El PP debe dar cuenta de su gestión de las
entidades públicos y de cómo antepone sistemáticamente los intereses
partidarios al interés general de Galicia", ha incidido Losada, haciendo
hincapié en que esto ocurre "tanto desde la Xunta como desde la Fundación
Puerto de Vigo".
El «escándalo» de la
Fundación Puerto de Vigo se tralada al Parlamento gallego
Los socialistas piden la
comparecencia de Guerra en O Hórreo para que explique la subvención a un ente
sin apenas actividad
E. M. P. / VIGO
Día 14/07/2011
Los conocidos «chiringuitos políticos»
no han acabado con la etapa del bipartito. La Fundación Puerto de Vigo (FPV)
parece haber tomado el relevo, y aquello que ya habían denunciado los
socialistas de Vigo, coincidiendo con su creación el pasado año, toma cuerpo.
Las sospechas de que su constitución respondía a la necesidad de configurar una
plataforma para promocionar a la candidata del PP a la alcaldía, Corina Porro,
se confirman una vez que el ente, que se suponía iba a autofinanciarse, no solo
tiene sus arcas en negativo, sino que ha recibido cuantiosas subvenciones de la
Xunta. Las mismas sobre las que ahora el PSdeG pide explicaciones en el
Parlamento al conselleiro de Economía, Javier Guerra.
Duro aterrizaje el de Corina Porro,
responsable directa, en su nuevo cargo al frente de la presidencia del Consello
Económico y Social de Galicia, que se ha visto salpicada por lo que el
parlamentario socialista Manel Gallego calificó de «escándalo». Según dijo, «el
responsable de Economía tendrá que explicar en qué se gastaron los 500.000 euros
destinados a esta Fundación», «al margen de la financiación del programa de
televisión», ironizó en clara referencia a la participación en la Estación
Marítima de la ya ex titular del Puerto olívico en el «El gato al agua»
(Intereconomía), «cuya emisión —añadió— se financió con fondos públicos».
Contratos blindados
Visiblemente
indignado con la información que apunta a que la Consellería de Economía, a
través del Igape, subvencionó actividades de la FPV que no se han llegado a
realizar, el también secretario general de la agrupación socialista de Vigo
censuró que el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, «vaya pregonando
una supuesta austeridad que no cumple, al tiempo que dice que no hay dinero
para sanidad o educación». Tras considerar «una locura que un ente público haga
contratos blindados», afirmó no sentirse sorprendido por la «habitual forma de
actuar del Gobierno».
Su finalidad es clara: «promover,
desarrollar, impulsar y acercar al ciudadano la faceta más social del puerto,
de sus empresas y de su entorno con el fin de contribuir, desde una vocación de
servicio, al desarrollo social de Vigo, Galicia y España», tal y como consta
literalmente en sus estatutos. Durante su puesta de largo, el 16 de abril del
pasado año, era la propia Corina Porro la que aseguraba que iba a generar en
ese ejercicio unos beneficios de más de 269.000 euros, tal y como constaba en
el minucioso diseño del plan de actuación. A ellos hay que sumar un capital de
salida aportado por los patronos de la fundación, que acumulaba en caja, de
220.000 euros. Así, sin capacidad para generar ingresos, comenzaron los
primeros problemas para afrontar los gastos corrientes.
Y ante el revuelo causado era la
propia Fundación la que ayer tarde emitía un comunicado en el que negaba la escasa
actividad que se le atribuye. En el mismo, asegura que a lo largo de su primer
año de funcionamiento ha trabajado en el cumplimiento de los fines
fundacionales y a través del plan de actuación presentado, «llevando a cabo
para ello un total de 43 acciones», tanto en el ámbito socio-cultural como en
el área técnico-portuaria. En cuanto a este año 2011, confirma que «hasta la
fecha se han ejecutado 34 proyectos».
En todo caso, como protectora de la
fundación, será ahora la Consellería de Presidencia la que tenga que estudiar
la documentación contable y el nivel de ejecución del plan de actuación, en
base a la memoria que la FPV está obliga a presentarle, y dirimir así si ha
existido alguna irregularidad.
Demanda contra Porro
No
obstante, al ente se le acumula el trabajo. Hasta tres gerentes ha tenido ya
bajo la presidencia de Corina Porro, contra la que el primero ha interpuesto
una demanda. El ex director de la Fundación Puerto de Vigo, Pablo Alborés, la
acusa de despido improcedente, al tiempo que reclama, en cumplimiento de su
contrato, que se le indemnice con 570.000 euros.
Según su versión, comenzó a trabajar
en la redacción de estatutos, captación de fondos y patronos, contenido y
objetivos, entre otras cuestiones, un año antes de firmar el contrato
definitivo con la Autoridad Portuaria, el 16 de abril de 2010. Para su
sorpresa, Alborés cuenta cómo pasados unos días era la propia Porro la que le
invitaba a tomarse una especie de «excedencia pactada» por un año, bajo el
argumento de «aliviar tensiones entre ellos».
Alborés aceptó ese acuerdo pero, al
poco tiempo, recibió en su casa un acta de una supuesta reunión en la que se
aceptaba su «dimisión». «Yo nunca dimití, no pueden tener mi firma en ningún
documento y tampoco se convocó una junta de patronos para decidir esa
circunstancia», afirma tajante. Por su parte, la FPV asegura tener el documento
de renuncia, en el que figuraría su firma, fechado a 28 de abril de 2010.
La Xunta inyecta 500.000
euros en una fundación sin apenas actividad
La entidad ejecutó solo dos de las 22 actividades de su
plan de actuación
La Fundación Puerto de Vigo (FPV), creada el año
pasado por la ahora presidenta del Consello Económico y Social, Corina Porro,
iba a generar en ese ejercicio unos beneficios de 269.400 euros, según su plan
de actuación. No lo cumplió y, según fuentes cercanas a la entidad, acabó 2010
con significativas deudas. La Xunta ha inyectado en ella no menos 500.000 euros
en 2011, pese a estar obligada la FPV a la autosuficiencia económica y no
desarrollar desde hace meses ninguna actividad. Está pendiente de juicio,
además, una reclamación salarial de 570.000 euros de su primer gerente por
despido improcedente.
La FPV fue presentada públicamente el mismo día
de su constitución formal, 16 de abril de 2010. Arrancó con unos fondos de
220.000 euros aportados por sus patronos: Autoridad Portuaria de Vigo, que la
promueve y se reserva la presidencia en la persona de Corina Porro, 60.000
euros; Citroën, 25.000 y Pierre Ianni como vicepresidente; Caixa Galicia (antes
de su fusión con Caixanova), 50.000 euros y plena colaboración en cesión de
espacios culturales; Caixanova, 25.000; Remolcanosa, 25.000; Termavi (estiba
portuaria), 25.000; y Pescanova, 10.000 euros. Javier Touza, presidente de los
armadores de pesca (Arvi), es el tesorero.
Además, según el mismo plan de actuación, estaba
prevista la captación de otros 438.000 euros asociaciando a la FPV a 400
empresas, con una cuota de 1.020 euros, y a 100 personas físicas (a 300 euros).
Nadie ha facilitado datos sobre los resultados de esta campaña de captación de
socios, de la que EL PAÍS solo ha podido constatar que se realizó parcialmente.
El objeto de la FPV, según sus estatutos, es el
de "promover, desarrollar, impulsar y acercar al ciudadano la faceta más
social del puerto, de sus empresas y de su entorno con el fin de contribuir,
desde una vocación de servicio, al desarrollo social de Vigo, Galicia y
España". También "podrá contribuir al ámbito de la cultura en su ámbito
de influencia", dice la resolución de la Consellería de Presidencia que
declaró a la FPV "de interés gallego". Esta consellería, que dirige
Alfonso Rueda, secretario general del PP gallego, ejerce a su vez como
protector de la FPV, que se obliga a presentar anualmente ante Presidencia
"la documentación contable y plan de actuación", así como, al
vencimiento del ejercicio, la memoria que permita comprobar el grado de
ejecución del citado plan. La FPV no lo cumplió ni de lejos.
De las 22 actividades señaladas en el plan de
actuación (en tres áreas: sociocultural, proyectos y formación), solo se
ejecutaron dos y una quinta parte de otra (la exposición Piratas:
los ladrones del mar, que costó 40.000 euros y hacía paquete con
otras cuatro muestras inéditas). No se ejecutó ninguna actividad del programa
de las destinadas a generar ingresos. Las que se realizaron consumieron las
aportaciones de patronos y socios y, en diciembre, según las fuentes
consultadas por este periódico, la FPV tuvo que recurrir a una póliza de crédito
de Novacaixagalicia por importe de 50.000 euros para afrontar sus gastos
corrientes.
El plan de actuación incluía el I Concierto
Benéfico Fundación Puerto de Vigo con financiación de patrocinadores y sector
privado. Finalmente lo protagonizó Raphael en el Teatro García Barbón, aunque
con financiación del Xacobeo y de la Diputación Provincial, y la recaudación,
que se prevía inicialmente destinar a Haití, fue entregada a la asociación
benéfica AFAN. La otra actividad realizada fue la creación de un simulador para
la formación de gruístas y estibadores.
Al margen del plan de actuación, la FPV
participó en actividades como el IX Concurso Franciso Mantecón de Diseño, la
subvención de un festival con motivo de la canonización de la madre jesuitina
Cándida, fundadora del colegio Miralba, el ciclo El
deseo y el poder en la ópera, un concierto para bebés, un
mercadillo benéfico por Navidad, un oulet solidario
con Camerún, el patrocinio de unas jornadas sobre tecnologías y soluciones para
la automoción y de una ruta marítima y cultural por la ría de corta duración.
Asimismo, un curso sobre Derecho Marítimo.
Tal vez la actividad más polémica fuera la
emisión desde la Estación Marítima del programa El
gato el agua, de la cadena de televisión ultraderechista Intereconomía,
que glosó las excelencias del puerto de Vigo y de su presidenta "frente a
una alcaldía obstruccionista".
La Fundación Puerto de
Vigo (FPV) ha tenido tres gerentes en su año de existencia. El primero, Pablo
Alborés Cabaniña, un joven profesor de Porriño con amplia experiencia en
fundaciones, recibió de Corina Porro el encargo de montarla, así ella accedió a
la presidencia de la Autoridad Portuaria. Porro quería un instrumento
alternativo a la "histórica" Fundación Provigo que preside el
alcalde, Abel Caballero, quien repetidamente ha denunciado el incumplimento de
la Xunta y de la Diputación en el pago de sus cuotas. Los socialistas señalaron
a la FPV como "tapadera electoral" del PP en la aspiración de Porro a
la alcaldía.
Alborés trabajó un año
en el montaje de la fundación y el mismo día de su constitución formal, 16 de
abril de 2010, firmó el contrato que le acreditaba como director-gerente de la
misma, con un sueldo anual de 57.000 euros. "Me lo dieron hecho, yo no
intervine en nada", afirma Alborés. Unos días después le fue sugerido que
dimitiera "por no ser del PP". La propia Porro le ofreció la opción
de un año de excedencia para volver al cargo "después de las elecciones".
Pero días después recibió
por burofax la notificación de que el Patronato había aceptado su dimisión el
30 de abril. "Ni había presentado la dimisión ni se celebró esa reunión
del Patronato", asegura. Porro insistió en posponer la resolución de su
contrato al 22-M, pero, al no conseguir ella la alcaldía, para Alborés también
despareció todo interlocutor con el que poder negociar su situación. Tampoco
compareció nadie de la FPV en el SMAC para la conciliación. Ahora, acogiéndose
a la única cláusula de rescisión de su contrato, tiene planteada una demanda
por despido improcedente, en cuyo caso se le reconoce una indemnización de 10
años de salario, esto es, 570.000 euros que reclama a la FPV. Corina Porro
tendrá que prestar declaración por este motivo en el juzgado, en septiembre.
Depresión
La FPV, al apartar a
Alborés, cambió las llaves de su sede y despidió a dos de los tres empleados
contratados, que percibieron, por unos días de trabajo, una indemnización de
6.000 euros cada uno.
Le sustituyó en la
gerencia Mario Ubiaga, a quien Alborés había llevado a la FPV como director de
eventos. Ubiaga fue despedido días antes de la campaña electoral, estando de
baja por depresión. Ubiaga aceptó una indemnización de 100.000 euros, de los
que le pagaron en mano 25.000 y el resto, en pagarés pendientes de cobro. Ahora
desempeña la gerencia Javier Fuertes, que rehusó comentar "nada de
nada" con este periódico.
Aunque la Fundación
Puerto de Vigo (FPV) se obliga a autofinanciarse, Corina Porro, presidenta de
la Autoridad Portuaria de Vigo, y Javier Guerra, conselleiro de Economía e
Industria, firmaron en febrero último un convenio por importe de 450.000 euros
para "financiar actividades de promoción, investigación y jornadas
técnicas" a través de la propia fundación. La misma nota de la Autoridad
Portuaria que da cuenta de ese convenio concluye recordando que "la
Consellería de Economía e Industria, a través del Igape, mantiene un convenio
de colaboración con la Fundación Puerto de Vigo, a través del que subvenciona
el 50% de las iniciativas de la misma hasta 2012".
Es la primera y única
constancia pública de que exista ese convenio. EL PAÍS ha tratado de obtener
datos sobre la financiación total canalizada por la consellería de Javier
Guerra a la FPV, pero de momento la Xunta no ha contestado. No obstante, a los
450.000 euros del convenio habría que sumar la cantidad imprecisa que
representa el 50% de financiación del Igape, que podría resultar significativa
para el ejercicio de 2010 y no tanto para el actual ejercicio, ya que la FPV no
ha desarrollado prácticamente ninguna actividad, que se sepa, desde el pasado
mes de febrero, coincidiendo precisamente con la firma del convenio.
Además, y pese a esa
inactividad, en junio la Consellería de Traballo aprobó otra subvención para la
FPV de 50.000 euros.
Javier Touza, tesorero
de la FPV, confiaba en que la misma tuviera continuidad con el desembarco de
Ignacio López-Chaves como presidente de la Autoridad Portuaria de Vigo y, pese
a desconocer el estado exacto de las cuentas de la fundación -"sé que está
en números rojos, eso sí"-, aseguró que su viabilidad está asegurada
"gracias a los convenios que se van a firmar con el Igape y la
Diputación". De confirmarse, la FPV no sería muy diferente de los denostados
"chiringuitos" que tanto ha denunciado el presidente de la Xunta,
Alberto Núñez Feijóo, como práctica del anterior Gobierno bipartito.
ablo Alborés Cabaniña - Director de la
Fundación Puerto de Vigo
"La Universidad
adolece de estudios relacionados con el puerto"
"Tenemos que ir de la mano para que los
vigueses se formen aquí", afirma
A. BLANCO Con la ilusión de encabezar un proyecto pionero, el reto de
convertir a las empresas viguesas del mar en referentes internacionales y la
seguridad de que este nuevo organismo impulsará al Puerto más allá de sus
fronteras y reforzará su relación con la ciudad. “¿Miedos?, ninguno. Es un reto
maravilloso que acabará siendo un éxito para todos los vigueses”. Así de
convencido y esperanzado inicia su andadura como director de la Fundación
Puerto de Vigo el vigués Pablo Alborés Cabaniña, que llega a este cargo a propuesta
de la presidenta de la Autoridad Portuaria, Corina Porro.
–¿Cuáles serán las líneas maestras de
esta nueva entidad?
–Lo primordial es actuar desde el plano económico con la mejora de la formación
de las empresas del puerto y la consecución de ayudas económicas para
desarrollar proyectos innovadores que impulsen el sector pesquero mas allá de
España. Paralelamente trabajaremos en el plano cultural con el desarrollo de
actividades sociales que contribuyan a acercar el Puerto a la ciudad.
–¿Por dónde empezará?
–Por estrechar la colaboración con la Universidad. Ambas instituciones
necesitan ir de la mano. Ya lo hacen, pero no todo lo necesario. En cuanto se
elija al nuevo rector, iniciaremos los contactos.
–¿Qué le pedirán?
–Que se apueste por cátedras o másteres relacionados con el sector portuario.
Adolecemos de titulaciones específicas como Derecho Portuario o ingenierías
navales y, aunque puede parecer anecdótico, un puerto tan importante como el de
Vigo se nutre de mucha gente de fuera de la ciudad. Queremos que los vigueses
se puedan formar aquí y esperamos que haya una estrecha relación con la
Universidad.
–Habla también de internacionalizar el
Puerto...
–Es el principal objetivo. Somos uno de los principales puertos pesqueros y
queremos llevar nuestro modelo a otros países. Enseñarles como trabajamos y
crear lazos de unión que no sólo abran nuevos mercados, sino que amplíen la
capacidad de nuestras empresas.
–¿Tienen ya una ruta marcada?
–Más o menos. En los inicios vamos a ir de la mano de la Fundación del Puerto
de Valencia hacia países de América del Sur, donde ellos ya están exportando
sus sistemas de contenedores. Ellos lo hacen en este campo, y nosotros lo
haremos en el de la pesca.
–En lo económico parecen tener las
ideas claras. Pero ¿qué pueden esperar los vigueses de la Fundación Puerto de
Vigo en lo cultural?
–Queremos tener una programación sociocultural potente, pero todavía la estamos
diseñando. Por lo pronto, ya colaboramos en dos conciertos que habrá en la
ciudad, el de Raphael y el de Joaquín Sabina. Pero también habrá eventos más
sencillos o exposiciones. Todavía tenemos mucho camino por delante.
–Los Usuarios o los Consignatarios del
Puerto se han quedado fuera. ¿Por qué?
–No están fuera, ni mucho menos. Que no hayan participado en el acto de
constitución no quiere decir que mañana no puedan hacerlo. Estamos abiertos a
nuevos socios. Contamos con ellos, al igual que con la Universidad.
–¿Y con el gobierno local?
–Estamos abiertos a hablar con todo el mundo. Eso sí, debe quedar claro que
somos independientes y que no tenemos ninguna vinculación política. Al Concello
le tenderemos la mamo como a cualquier otra administración.
–¿Cómo financiarán sus actividades?
–Hay una aportación inicial de los socios y, a partir de ahí, lo haremos a
través de las actividades que se desarrollen o los servicios que se presten.
Optaremos a ayudas y subsistirá mediante la autofinanciación. El 70 por ciento
de cualquier beneficio debe dedicarse a fines fundacionales.
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