Imparcialidad de los jueces, ¿basta un «Me Gusta» para ponerla en duda?.


Imparcialidad de los jueces, ¿basta un «Me Gusta» para ponerla en duda?.


La imparcialidad de los jueces es algo que siempre me ha preocupado, en especial porque resulta del todo imposible que exista al cien por cien. Los jueces, ya lo he dicho otras veces, son personas, no máquinas, tienen sentimientos, tiene prejuicios, seguro que algún que otro vicio, y puede que más de un secreto oculto que si saliera a la luz nos escandalizaría, y no es que tengan secretos porque sean jueces sino porque son personas, ¿quién no tiene un «cadáver» en el armario? Ojo, lo de cadáver lo he puesto entrecomillado, no vayamos a pensar mal.

¿Existe la imparcialidad de los jueces?

#imparcialidad de los jueces
Imparcialidad de los jueces puesta en evidencia en Facebook
Como ya he dicho, mi respuesta es NO, al menos no al 100%. Seguramente no juzgará igual un juez a un supuesto violador de niñas en el caso de que él mismo sea padre de una hija, que si no lo es. Y en caso de humor injurioso... dependerá en buena parte del sentido del humor (o de la carencia del mismo) que el buen juez tenga. Porque se puede ser buen juez y tener un humor pésimo, eso no quiere decir nada.
Ahora bien, dicho todo esto, ¿bastaría para acusar a un juez de imparcialidad por haber pinchado un «Me Gusta» en la página de un demandado? ¿Tendría que haberse abstenido de juzgar por haber tenido esa interacción informática? Tal vez eso sea exagerar, pero quizás no sea del todo descabellado. ¿Qué decían de la mujer del César? Eso de que no solo tenía que ser decente sino PARECERLO. Pues eso, quizás un juez debería de ir con más cuidado en su vida privada porque es más fácil que sea cuestionado ante la sociedad que un ciudadano corriente.

Sentencia reciente sobre el asunto de la imparcialidad de los jueces y los «Me Gusta»

La sentencia es de la Audiencia Provincial de Asturias del pasado 7 de octubre de 2014. Se solicitaba la anulación de una sentencia anterior porque el juez había pinchado un «Me Gusta» en el muro del demandado.
La sentencia dice: «no es razón para cuestionar o negar la imparcialidad del Juez, del que no se puede predicar amistad íntima o enemistad manifiesta con cualquiera de las partes». «Pulsar el icono conocido como “me gusta” en una Red Social no equivale a tener amistad con el autor de la publicación, y mucho menos íntima: significa, por ejemplo, que una foto te parece bonita, que encuentras acertado un comentario, graciosa una publicación, etc., y no significa para nada suscribir indiscriminadamente cualquier cosa que publique ese usuario, pues puede gustar una publicación sí y otra no. En definitiva, la causa invocada no es razón para cuestionar o negar la imparcialidad del Juez, del que no se puede predicar amistad íntima o enemistad manifiesta con cualquiera de las partes, tampoco interés directo o indirecto en la causa ni ninguna otra causa de recusación».
Por ahí van los tiros, pero ojo, en el siguiente caso la sentencia podría tener otra tendencia.
Ramón Cerdá