Buzón antifraude y concienciación social son cosas muy distintas


Buzón antifraude y concienciación social son cosas muy distintas


Nuestra querida ministra Fátima Báñez ha vuelto a sacar pecho con eso del buzón antifraude de la Seguridad Social, su (supuesto) rotundo éxito, y el hecho de que eso demuestra que cada vez existe una mayor concienciación social en nuestro país.
#buzón antifraude
¿Es legal el buzón antifraude? ¿En serio existe una mayor conciencia social?
Como diría José Mota: Ahora vas y lo cascas.
O sea, que el Ministerio de Empleo y Seguridad Social pone a disposición de los ciudadanos esta herramienta (como ellos la llaman) en agosto de 2013, para que todos podamos (en esa conciencia social de la que hablan) ir y denunciar al vecino, teniendo el «servicio» de Inspección «un deber absoluto de reserva» sobre quién hace la denuncia, de manera que afirman que «existe una garantía absoluta de confidencialidad», y porque reciben denuncias, llegan a la conclusión de que tenemos una mayor concienciación social en asuntos de fraude... Pues están muy equivocados; no existe para nada esa mayor concienciación de la que hablan y basta con estar atento al entorno para darse cuenta de ello, lo que ocurre (y era previsible que así ocurriera) es que, siendo la denuncia ANÓNIMA (bajo mi punto de vista las denuncias nunca debían de ser anónimas porque pervierten el sistema. Si alguien tiene algo que denunciar, que dé la cara), el buzón antifraude se usa como arma arrojadiza y venganza. Denuncian los trabajadores que han sido despedidos si conocen que se ha realizado alguna irregularidad en la empresa, y denuncian algunos de los que incluso están trabajando (consentidamente) sin estar dados de alta. Eso no es tener mayor concienciación social, no confundamos los conceptos.

Buzón antifraude

No es que me parezca mal que se investigue a quien tiene trabajadores en negro, pero el sistema para hacerlo no pasa por incentivar la denuncia ciudadana, y menos salir luego con la boca llena diciendo que hay más conciencia, cuando las denuncias, en su mayoría, estoy convencido de que habrán sido interesadas.
Según sus números (que tampoco es que me fíe demasiado de ellos), gracias a las denuncias de tan insignes ciudadanos concienciados, se ha permitido aflorar 1.592 empleos irregulares con un total de 4,4 millones en sanciones.
Total denuncias recibidas: 8.192
Denuncias resultas: 5.377
Me gustaría que nos indicaran en pro de la transparencia, cuántas de esas denuncias corresponden a afectados por despidos o por una situación irregular que, recordemos, la mayor parte de las veces es consentida, porque hay quien prefiere cobrar paro y/o prestación y, además, sacarse un sueldo. Porque no nos engañemos, igual que muchos compradores preguntan eso de ¿y no puede ser sin IVA?, también hay trabajadores que no tienen ningún interés en que se les dé de alta, y no pretendo con esto generalizar, solo decir que existen esos casos.
Estaría bien averiguar cuántas de esas denuncias coinciden con la finalización de las prestaciones, cuando ya prefieren denunciar al empresario. También sería interesante saber cuántas corresponden a trabajadores despedidos. Son datos que serían de mucho interés para valorar realmente el origen de las denuncias del buzón antifraude y saber si realmente existe esa mayor conciencia social que yo no soy capaz de ver en la calle.
En cualquier caso, lo del buzón antifraude no es algo que me preocupe porque nunca he tenido a nadie trabajando irregularmente, pero me molesta y mucho, que se hagan ciertas actuaciones y se tergiversen las conclusiones.
Una última pregunta sin respuesta: ¿Cuántas denuncias se hubieran recibido en el buzón antifraude si no fuera anónimo?
Ramón Cerdá