EL GRAN JOE ALVITE DE SANTIAGO DE COMPOSTELA. “En este amor, en esta afición no entré por desvarío/ ni la traté, como otros, por cuartos, narcisismo y engaños/ ni por carrerismo, poderío y famoserío/ desde mis tiernos y jóvenes años/ a ella me inclinó mi pasión, dedicación y estrella/ y aquel fiero destino de mis querencias, juegos y nostalgias/ humores, libertad creativa e imaginación/ sueños, riesgos y daños”.


EL GRAN JOE ALVITE DE SANTIAGO DE COMPOSTELA

Ha muerto el buen amigo compostelano José Luís Rey Alvite, de la quinta del 49, que firmaba como José Luís Alvite. Ha sido un gran periodista-escritor vocacional, de una conocida saga familiar de periodistas compostelanos que brillaron en El Correo Gallego (diario de Santiago de Compostela-Galicia-España), y con el que coincidí en prensa, radio, tertulias, coloquios, mesas redondas, jornadas mediáticas, culturales, conferencias, etc.; en todo tipo de movidas, etc.

Por las mañanas, Alvite trabajaba en la Caja de Ahorros de Santiago de Compostela y las tardes, mas bien, noches, trabajaba en El Correo Gallego formando, un gran tándem periodístico de sucesos, con su gran amigo Luís Rial. Ambos cubrieron numerosos casos y algunos como “Voyte a fendere la cona en mil pedaços…”, que tiene mas de 200.000 seguidores en Internet y que es una joya periodística etno-antropológica.

Alvite, que tuvo que hacerle frente a dos canceres, empero, en su genial estilo, supo jugar, magistral e irónicamente (su gran fuerza y con sus historias, lenguaje, marca, personajes, metáforas latigazo, nostalgia y melancolía, con su voz, la noche-postnoche-After Hour y las mujeres, su misterio…); Alvite, en sus artículos, supo jugar con sus males físicos y, especialmente, en su muy emotiva Carta de Despedida a Carlos Herrera-Herrera en la Onda, programa de la cadena de radio española Onda Cero, en la que colaboraba con gran exito. En Onda Cero, hizo, de la mano de Carlos Herrera, y antes en Radio 1-Radio Nacional de España (RNE), ya como El Gran Joe Alvite, así le llamaban, Joe, grandes amigos por su querencia norteamericana bogartiana, fitzgeraldtiana, sinatriana…; Joe Alvite, como decía, por su gran arte periodístico y radiofónico, hizo en Herrera en la Onda-Onda Cero, con su propia voz, cuando le cuadraba-petaba, su genial, asombrosa colaboración “Historias del Savoy” con Larry Fridman (pianista), Ernie Locuasto, Chester Newman, Sony Sweet Sulivan, Lorraine Webster…

En "Historias del Savoy", con una música de la mejor tradición jazzistica, swinguera, blussera, con las mejores melodías Standards americanas… de los Savoy’s Night-Club; en estas asombrosas Historias, el Gran Joe Alvite brilló a gran altura. Historias del Savoy se convierten, así y por méritos propios, en una de las mejores creaciones de la radio española y que tuvieron, como sus textos periodísticos publicados en El Correo Gallego, La Voz de Galicia, Diario 16, Faro de Vigo, la Nueva España, La Razón y otro diarios españoles; como decía, sus colaboraciones en prensa y radio, nada más ser conocidas en España, tuvieron un gran impacto y éxito en toda la geografía española. De ello dieron cuenta, una y otra vez, los lectores y radioescuchas, con gran entusiasmo y admiración. Lo que, de nuevo, muy especial y emotivamente, se hizo patente, en los medios gallegos (no todos, como se debiera y al tratarse de una figura periodística gallega, que alcanzó, un gran y justo éxito, en toda España, por sus propios meritos y no por politiquería, clientelismo, amiguismo… En España, y más aún en Galicia con una fuerte herencia minifundista donde el exito de uno es el fracaso del vecino, la envidia ha sido y sigue siendo un grave problema, por lo cual es dificil ser profeta en la misma tierra. Primero, como sucedió con Alvite durante muchos años y otros muchos, tienen que triunfar, ser reconocidos fuera) y españoles (prensa, radio, televisión, agencias, Internet, etc.), y nada más saberse su muerte.

El Gran Joe Alvite supo jugar con su ironía radicalmente desnudadora que, desde que se inició como periodista, no ha dejado de asombrarnos en el sentido del Thauma de los Grandes Clásicos Griegos, de hacernos pensar, ver lo visto de otra manera, crear sombras que, tras la luz cegadora, nos hacen comprender mejor las cosas, saber de su complejidad, humorizarlas, ironizarlas, poetizarlas, trobeirarlas, jaruleizarlas (por hacer referencia a otro genial artista gallego José Luís Mari Solera Gran Trobeiro de Compostela, colaborador también del Grupo Correo Gallego y que también murió de cáncer a los 63 años, hace un año), maravillarnos alviteanamente, con sus muy geniales joadas, alviteadas.

Fue enterrado el sábado, 14 de enero 2015, en el cementerio de Boisaca (Santiago de Compostela), tras la misa que celebró el párroco de la bella Colegiata del Sar, D. José Porto Buceta, en la capilla del tanatorio de Boisaca, completamente llena. Parafraseando al párroco D. José Porto, en su buena homilía cuando habló del Camino, la Verdad y la Vida: el Gran Joe Alvite fue de la Ciudad del Camino, jugó y apostó a fondo por su Verdad, por su trabajo periodístico y, por ello, conquistó, en su Vida y en toda España, el gran éxito, el gran reconocimiento, periodístico y como autor, que merecía-mereció con justicia justa y por su gran obra, plasmada en la practica-realidad real y sin título académico-universitario alguno. Lo que, en bastantes casos, como en el periodismo y en otros campos sociales, los títulos sirven para defender, de forma feudal, gremial-corporativista y muy injusta, intereses creados que impiden la selección, promoción y control justos de lo mejor y de los mejores. A José Luís Alvite, que no tenía título universitario, le negaron el carné periodístico por no dedicarse exclusivamente al periodismo. Alguien como él y que también llevaba mas de 15 años trabajando en Santiago de Compostela, en el periodismo y en otro campo profesional, recurrió, le admitieron el recurso y le dieron el carné de periodista. Sin embargo, Alvite, una vez que le rechazaron su solicitud del carné periodístico, nunca quiso tenerlo, cogerlo y eso que, posteriormente, se lo ofrecieron.

En la lucha entre el arte y el artista siempre acaba ganando el arte, pero aquellos artistas, como el Gran Joe Alvite, que resisten y se baten por dejar una buena, competente, rigurosa, creativa imagen de marca, en este caso su Verdad, su gran trabajo periodístico; estos artistas son los que merecen la pena, los que hacen avanzar al arte, los que lo mejoran, los que generan valor añadido, los que lo enriquecen y nos enriquecen. Es preciso crear, en lo público, privado y por medio del juego limpio, las condiciones para, en el campo periodístico, mediático y en el resto de los campos sociales, por medio de la libertad responsable y del trabajo, critica y justicia justos y eficientes, con títulos (académicos, universitarios, etc.) y sin títulos, liberar las energías mas creativas y las inteligencias múltiples.

Quiero terminar con unos versos del poeta español, del siglo del oro, Garcilaso de la Vega, de El Buho, El Corzo, El Don Juan, El Galo de Ouro, El Modus Vivendi, El Tamboura… (algunos de los locales de la noche donde sentó cátedra Alvite), Caballero de la Orden de Santiago, que, como Alvite, le dedicó bastantes escritos a varias mujeres y que creo que son apropiados para describir la pasión del Gran Joe: “En este amor, en esta afición no entré por desvarío/ ni la traté, como otros, por cuartos, narcisismo y engaños/ ni por carrerismo, poderío y famoserío/ desde mis tiernos y jóvenes años/ a ella me inclinó mi pasión, dedicación y estrella/ y aquel fiero destino de mis querencias, juegos y nostalgias/ humores, libertad creativa e imaginación/ sueños, riesgos y daños”.

El párroco Don José Porto también dijo de Alvite que fue “entrañable, amable, servicial y generoso”. Lo que comparto plenamente. Ha muerto un gran periodista-escritor vocacional, que, con un excelente trabajo y pasión por lo que hacía, ha sabido mojarse e imponer su personalisimo estilo, su imagen de marca; y ha muerto un buen amigo, una excelente persona y un gran compostelano, gallego, español y ciudadano del mundo.
Descanse en paz nuestro querido amigo José Luís Rey-Alvite: EL GRAN JOE ALVITE DE SANTIAGO DE COMPOSTELA.


Fdo. Miguel Cancio