Animales de compañía y Código Civil.

Animales de compañía y Código Civil.

Los animales de compañía están considerados legalmente en el Código Civil como bienes muebles (no bienes inmuebles como han publicado algunos medios). Eso significa que a todos los efectos son «cosas» y por lo tanto no tienen ningún tipo de derecho, aunque ya se esté condenando el maltrato animal en algunos casos, lo que ya me parece un avance en la buena dirección. La reciente propuesta de nuestros políticos para modificar el Código Civil implicará más responsabilidades para los propietarios porque, como dicen, disponer de una mascota entraña responsabilidades que no siempre se asumen.

¿Qué implicará la modificación prevista en el Código Civil con respecto a los animales de compañía (mascotas)?

#Animales de compañía
Los animales de compañía dejarán de ser cosas y no se podrán embargar
Por una parte implicará sin duda mayores obligaciones para los propietarios. Supongo que habrá más controles, más chips y hasta pudiera ser que acabara saliendo algún que otro impuesto o tasa, aunque esto último no se ha comentado.
Sinceramente, lo que más me gusta del cambio previsto es que, por el simple hecho de dejar de ser bienes muebles, no podrán ser embargados en procesos judiciales. Solo por ese motivo me parece genial la propuesta que se ha aprobado. Falta ver cómo se legisla al final y cuáles son todas las consecuencias de la modificación, pero si una de ellas es que no son bienes embargables, voto por ello.
Quizá haya que determinar también los límites para saber qué son animales de compañía y qué no, ¿o la definición incluirá cualquier tipo de animal? Sea de un modo u otro, me parece interesante.
También me gusta que los animales de compañía, se llamen bienes muebles o no, no sean tratados como cosas. Un animal tiene sus sentimientos y sus necesidades, y si voluntariamente hemos aceptado adoptar uno (o más) en nuestras vidas, hemos de hacernos cargo de ellos y no abandonarlos porque nos cansemos de su compañía. Cualquiera con un poco de corazón, ante la tesitura de tener que desprenderse de sus animales de compañía, antes de abandonarlos en una cuneta les buscaría un hogar en condiciones.

Ramón Cerdá