IVA de las gafas al 21%. ¿Estamos ante otro impuesto retroactivo?.

IVA de las gafas al 21%. ¿Estamos ante otro impuesto retroactivo?.

Ya estamos de nuevo con los cambios de criterio de Hacienda y con la aplicación retroactiva de los impuestos. Es intolerable la manera en que Hacienda maneja este tipo de situaciones. Esta vez, no solo salen con que el IVA de las gafas es al 21% (monturas), sino que las ópticas deberán ingresar el 11% de diferencia (se estaba abonando el 10%) aunque no tengan capacidad de repercutirlo a sus clientes.

¿Por qué el IVA de las gafas es ahora al 21%? ¿Cómo que retroactivamente?

#IVA de las gafas
IVA de las gafas. Posible aplicación retroacitiva
Así parece ser que lo ha anunciado el señor Montoro, exigiendo que se pague retroactivamente (años 2015 y 2016) la diferencia entre el 10% de IVA aplicado y el 21% que dice que corresponde.
Parece ser que estamos ante una resolución vinculante de la Dirección General de Tributos.
Antecedentes:
Hasta el 2014, tanto los cristales de las gafas como sus monturas tributaban al 10% de IVA. Desde el pasado uno de enero de 2017 la cosa cambia y los cristales seguirán tributando al 10%, pero las monturas pasan al IVA general del 21%. Hasta ahí todo está claro (abusivo, pero claro).
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El problema, como siempre, está en la nueva interpretación torticera de Hacienda
Las ópticas aún no han recibido ningún requerimiento (que yo sepa), pero Hacienda sí que ha comunicado el nuevo criterio a los fabricantes de monturas que a su vez les han trasladado el problema a las ópticas. Los fabricantes tienen relativamente fácil lo de repercutir la diferencia a las ópticas, ¿pero qué harán las ópticas con sus clientes? Es del todo inviable que ahora pretendan cobrarle un 11% adicional al cliente por algo que vendieron hace dos años.
Esto bien merece una queja. Todo contribuyente debería leer este libro
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Según dicen desde el Colegio de Ópticos Optometristas de la Comunitat Valenciana: «Hay un malestar tremendo. Se ha forzado la interpretación de la ley y eso puede suponer que muchas ópticas se vieran obligadas a hacer un desembolso del que no tendrán posibilidad de resarcirse».

La pregunta del millón: 

Si los cristales siguen al 10% de IVA puesto que se supone que es porque responde a una necesidad médica (hablamos de gafas graduadas), ¿por qué la montura tiene que estar al 21%? ¿Acaso nos podemos apañar con los cristales sin montura? ¿Qué estructura psicotrópicomental tienen los que elaboran este tipo de normas o llegan a tan peregrinas conclusiones?

Ramón Cerdá