La AUGC y el SUP se movilizan a favor de dos guardias civiles degradados
Alrededor de 100 personas pertenecientes a la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) y al Sindicato Unificado de Policía (SUP) se han manifestado en solidaridad con dos guardias civiles de la Comandancia de Ciudad Real. Antonio Moreno y Jesús Culebras han sido degradados durante dos años con un sueldo de poco más de 600 euros por hacer declaraciones a los medios de comunicación durante la llamada ‘huelga de los bolis caídos’.
Este mañana representantes de la AUGC y el SUP han mostrado su solidaridad con dos guardias civiles sancionados con dos años de empleo y sueldo y degradados de sus puestos por hacer declaraciones a los medios de comunicación durante la llamada ‘huelga de los bolis caídos.’ Hasta Ciudad Real han llegado representantes de Galicia, Andalucía o Valencia en solidaridad con estos dos guardias civiles. A la concentración también se han sumado simpatizantes del partido UPyD. Como consecuencia de la sanción Antonio Moreno y Jesús Culebras han sido degradados y sancionados con una paga de poco más de 600 euros durante dos años, además de haber perdido destino, puesto en el escalafón de mando y dejado de cotizar a la Seguridad Social.
Frente a la Comandancia de la Guardia Civil se han podido escuchar lemas como “menos expedientes, más soluciones” o “menos represión y más libertad de expresión.” El momento más tenso de la concentración se ha vivido cuando un niño se ha dedicado a tirar piedras a los manifestantes con un tirachinas desde la segunda planta de uno de los bloques de pisos de la Comandancia. Los manifestantes han entregado las piedras a dos guardias civiles que custodiaban el cuartel.
El secretario general de la AUGC, Alberto Moya, ha indicado que realmente “no sancionan a Antonio y a Jesús sino al movimiento asociativo y al movimiento democrático de la Guardia Civil” ante lo cual ha dicho seguirán reivindicando una modernización de la Guardia Civil y una revisión del modelo policial. Moya también ha criticado duramente al gobierno al recordar que han limitado su derecho de concentración y manifestación con la Ley Orgánica de prohibición del derecho de manifestación de los guardias civiles que entra en vigor en noviembre, a pesar de que ha pretendido ser garante de los derechos sociales. El líder de la AUGC ha recordado que hay otros 25 compañeros expedientados, incluido él, al tiempo que se ha mostrado esperanzado ante el recurso que han presentado y han pedido al nuevo gobierno “más responsabilidad y que sepa gestionar mejor la seguridad pública.”
Alberto Moya también ha reconocido que entre la plantilla de la Guardia Civil hay miedo porque están castigando a los representantes como algo ejemplarizante porque así “tienen el miedo asegurado”. El estado anímico de la Guardia Civil es malo ha insistido, al tiempo que han recordado que no exigen dinero sino simplemente la posibilidad de expresarse libremente. El secretario general de la AUGC también ha confirmado que por este motivo las bajas laborales en la Guardia Civil han aumentado y sobre todo a causa de la persecución al movimiento asociativo.
|
|