Llega St, Jordi, el día del libro y sea porque coincide con la primavera, sea
porque pocas cosas son más dignas de celebración que el amor por la lectura,
resulta un día especial. Como recomendación para este año os dejaría obviamente
Socionomía,
pero como en mi caso ya lo conozco bien
, ando
leyendo Imagine, how the creativity works. Me interesaba a
partir de una entrevista al autor, en la que le preguntaban cómo potenciar
la creatividad y me acompañará durante los próximos días.
Estas son las ideas que me seducían:
Volver a ser niños
Cuando pensamos en creatividad, no se trata de un “don”
inexpugnable ni de algo “talentoso” y difícil de entrenar. Se trata,
simplemente, de volver a ser niños.
En el caso de los niños la creatividad es algo que fluye de forma
espontánea. Cada niño es un artista, como decía Picasso… y el problema está en
cómo permanecer así una vez que se madura…., en cómo convertir ese dejarse ir en
ideas que después se desarrollen. De un modo parecido soñar despiertos es
importante, la gente que tiende a hacerlo se muestra también más creativa, así
que se tratará de potenciar estados de “locura controlada” que emulen eso.
En una investigación conocida acerca de la creatividad se dividía a los
participantes en dos grupos. Al primero se le daban las siguientes
instrucciones: “Tienes 7 años y no hay clase hoy, todo el día para ti mismo,
¿qué harías?” Al segundo se le daban instrucciones similares pero se obviaba la
primera parte: “Si tuvieras todo el día para ti mismo, ¿Qué harías?…”.
Aplicando tests de creatividad después se reflejaban las diferencias entre
unos y otros, resultando que sí, que ciertamente el hecho de imaginarse o no
como escolar inducido por las primeras palabras, resultaba esencial.
Creatividad colectiva
También en cuanto a creatividad colectiva tenemos algunas claves. Los grupos
en los que sus miembros se conocen muy bien entre ellos, por ejemplo, tienden a
fallar en cuanto a innovación artística. También los que no se conocen en
absoluto entre ellos tienden a fracasar. La investigación de Uzzi en Broadway
encontraba que había un nivel intermedio de conocimiento mutuo entre los
miembros que hacía que el éxito fuese tres veces más probable. Nos habla de
densidad Q (Q designa la densidad de las conexiones entre colaboradores) y se
trata de una observación conocida en el mundo artístico que curiosamente
observaba también durante mi tiempo de ocio, cuando en un capítulo de Glee.
Comentaban allí que Fleetwood Mac alcanzó las cotas más altas de éxito con el
grupo a punto de desmembrarse, en un punto intermedio entre la intimidad entres
sus miembros y el desconocimiento.
La introducción de elementos de frescura, de voces frescas en los musicales
de Broadway también mostraba, volviendo a la investigación de Uzzi,
importancia.
Sobre el mítico brainstorming, nos hace sentir bien sobre nosotros mismos,
anula la crítica pero arroja resultados a menudo superficiales, inhibe la
productividad del grupo. Nos convertimos en menos que a suma de las partes.
Parece, sin embargo, que la colaboración grupal se beneficia del debate, de la
diferencia de opiniones (tan típica, como veremos, de unas redes sociales que
provocan desinhibición para ello). Un grupo que debata de este modo parece que
producirá un 40% de nuevas ideas. Como decía Steve Jobs las nuevas ideas
requieren de una honestidad radical.
Fracasar para innovar
Si la innovación no fuese dura, si las nuevas ideas no fuesen difíciles de
implementar, ya estarían aquí. El éxito creativo consiste, como decimos en
múltiples presentaaciones acerca del binomio flexibilidad-observación (de datos
abundantes en la web), en no evitar el fracaso sino en fracasar lo más rápido y
al menor coste posible, repitiendo varias veces hasta que la idea es
perfecta.
Diversidad cultural…
La mezcla de culturas también es importante. La oficina de patentes en EEUU,
por ejemplo, encontraba hace poco que los inmigrantes inventan el doble de
patentes que el resto de la población. Un 1% más de inmigrantes graduados lleva
a un 15% más de patentes. Durante los últimos años los inventores inmigrantes
han contribuido a más de una cuarta parte de las patentes. También son más
emprendedores y lanzan empresas a un ritmo acelerado, co-financiando el 52% de
las firmas de Silicon Valley desde 1995.
Aunque formulados para el entorno offline la mayor parte de los argumentos
son doblemente ciertos en el contexto de internet, entorno en el que como
comentamos también en los capítulos 6 y 7 de Socionomía (Después de la revolución
tecnológica y social, la revolución creativa y cognitiva, Actitud 2.0, 13 claves
del discurso en los social media), el intercambio intercultural es
constante, la flexibilidad y el ensayo error son aproximaciones altamente
recomendables y de acuerdo con la idea de la sociedad de la participación que
también describimos, la crítica puede aproximarnos a oportunidades únicas para
la creatividad colectiva.
En fin… seguiremos leyendo, a ver si es verdad que conociéndonos a nosotros
mismos podremos potenciar en mayor medida una imaginación que cada día es más
necesaria. El Caparazon
|
|