Guerra, soldados, terroristas y otras basuras
¿Qué ha cambiado en lo
intrínseco de los motivos de la guerra? Nada, puesto que tras toda guerra lo que
se busca es un botín a repartir, pero ese reparto se lo llevan “otros” que no
combaten en primera línea y no lo comparten con los soldados que sí que sufren y
padecen todos los horrores de la guerra... amén de que también los fabricantes
de armas venden cada vez más del hoy inmenso, destructivo y mortífero en
exceso... material del que se dispone y del que cada vez se fabrica más, mucho
más alto de precio y en sí mismo es el mayor negocio que existe en este ya
incalificable planeta, que se dice habitado por seres humanos; y de cuyas
inmensa cantidades, enormes comisiones seguro que van a parar a los mismos o
similares “buitres”, que antes he referido y que son los que se apoderan del
principal botín o de todo él... pero todo
este monstruoso negocio, está dirigido cruelmente por seres “humanos”: ya
incalificables por precisamente todo lo contrario, o sea, lo inhumanos que son,
lo amorales que se muestran y además, que han llegado a un grado no de
inmoralidad, sino de amoralidad que da terror el analizarlo; para mí son los
culpables de todas las grandes calamidades que hoy sufrimos de forma directa o
indirecta.
¿Pero esto es algo nuevo en
este atormentado planeta? No en absoluto.
¿Cómo se formaron y contrataron a los combatientes, soldados,
legionarios, mercenarios... en todas las épocas? Pienso que como hoy mismo...
siempre esas masas, serían extraídas de las capas más miserables de la población
que fuere; los más depravados, los “sin oficio ni beneficio”; y también los que
como solución para vivir, sólo veían la de alistarse en el ejército que
fuere[1], leí una novela en que se
relata como en el último cuarto del siglo pasado, se forma un ejército
mercenario, nada menos que en Londres, para ir a conquistar un país africano por
las riquezas que en su subsuelo existen y que ni los nativos conocen... ¿Pero
cómo se contrataban u obligaban antes a combatir a otros?
Incluso los condenados por
los delitos que fueren, incluidos los condenados a muerte, fueron empleados como
tropa en los peores destinos de las campañas guerreras que fuesen... y eso se
empleó hasta en los ejércitos cristianos aquí en España y en la época de la
conquista y expulsión de los que también fueron invasores y que no fueron otros
que los musulmanes que invadieron, “Hispania”... para combatir a estos y en las
cambiantes fronteras hispanas; allí eran llevados aquellos individuos, con lo
que se libraban de una condena a muerte por otra en la que podrían sobrevivir si
es que la suerte les acompañaba, e incluso obtener algún botín para
después.
No hablemos de
las levas efectuadas a la fuerza, en que todo hombre útil (“los tarados eran
desechados como animales no utilizables para nada bélico – que los soportaran y
mantuviesen sus padres o la caridad sobre el horrible oficio de pedir limosna)
era obligado a servir al rey, caudillo o “noble” de turno y so pena de a la
menor rebeldía, ser ahorcado en cualquier lugar y aún antes de ser llevado a los
escenarios donde habrían de jugarse el pellejo por el salario que les quisieran
dar y el botín que pudieran acaparar... “o que les entregasen sus jefes que por
lógica se quedaban con la mayor parte del mismo y por descontado, la más
valiosa”.
¿Cómo se contratan hoy en día? En Europa (lo estamos viendo en España) y
debido a que fueron suprimidas las levas obligatorias, de las que yo mismo no me
pude librar, ni las han suprimido hasta casi el final del pasado siglo... los
alistamientos cada vez escasearon más; por ello han tenido que establecer... “el
soldado profesional” (o sea lo mismo que hacían los romanos con sus famosos
legionarios para nutrir sus legiones) y hoy lo atraen... “o engatusan”, con
programas de publicidad y propaganda, donde el ser soldado, lo revisten con
todos los colores más agradables... “rosas y azules celestes”, y otros
inimaginables; e incluso circulan por el territorio nacional, autobuses bien
preparados donde dentro de los mismos, ya les reciben “expertos bien preparados
para venderles la mercancía”; y les recrean el ambiente de ese... “no va más”
que es el significado de... “servir a la patria”... luego una vez contratados y
destinados a los acuartelamientos, es cuando se enteran, de lo que y como
decimos en España... “vale un peine”; y no digamos si como ahora ocurre, los
llevan a escenarios de guerra, que es donde de verdad van a enterarse de lo que
es ser un soldado... “obligado a matar y sin saber en realidad el por qué lo han
llevado a ello... puesto que en esos cruciales momentos, las preguntas que se
hará el individuo deben ser terribles”... imaginemos ello en los soldados
norteamericanos, con la cantidad de teatros de guerra que constantemente han
mantenido y mantiene USA... lógico el que ocurran los hechos que vienen
ocurriendo y todas las consecuencias o secuelas ocurridas y las que en mayoría
quedarán ocultas en el lugar de los hechos, puesto que ya se guardan y mucho,
los altos mandos y cuarteles generales de que... “se le eche tierra encima a
todas las basuras que generen los componentes del contingente que
sea”.
Mientras escribo me vienen a la mente,
reportajes que he leído y del cómo se reclutan en los Estados Unidos de
Norteamérica a la tropa, que generalmente está nutrida por negros, chicanos,
sudamericanos y en general de toda la población que del sur de Río Grande, llegó
a la “rica América”; la que en general, es la que cubre todos los peores
trabajos que allí son necesarios y por ende, donde los reclutadores ambulantes
(“pues van en busca de los posibles clientes o reclutas con una preparación y
ahínco a prueba de todo lo que se pueda imaginar”) que perfectamente preparados,
llegan a convencer a infinidad de estos desgraciados, que son más niños que
hombres y que viendo un salario seguro y todo lo que de aureola le presentan
ante sus ojos, pican y firman el contrato... después, imaginemos todo lo demás;
puesto que a ese individuo hay que convertirlo en una máquina, dispuesta a todo
y sin preguntar a quienes los adiestran nada de nada... “es un soldado y para
ello lo preparan para que lo sea a costa de lo que sea”... pero bajo el uniforme
hay un ser humano, con unas limitaciones y unos aguantes, que llegado el momento
se rompen o saltan de la forma en que ya hemos visto en ese último caso, donde
un sargento, sale a media noche matando civiles a mansalva (ha ocurrido en
Afganistán y ha sido un escándalo mundial).
Y
no hablemos de... “los soldados de Dios”; de ese Dios musulmán (hoy antes fueron
otros credos) cuyos incalificables clérigos o sacerdotes, fanatizan a gran
cantidad de “creyentes” y los dominan de tal manera, que les hacen ir a la
muerte, cargados de explosivos para que mueran matando a cuantos más puedan...
no encuentro palabras para calificar a estos clérigos, que dicen creer en un
Dios cuyo libro sagrado es para ellos la base de todo lo demás... pero que
olvidan que las primeras palabras de “El Corán”, son las siguientes... “En
nombre de Dios clemente y misericordioso” (Sura Primero)... tampoco hablemos
de esos otros grupos, no religiosos y que abundan mucho y que son “los asesinos
a sueldo”, que mantenidos por intereses múltiples, seguro que muchos de ellos,
sostenidos por dinero público de países constituidos y que se dicen civilizados,
los que con el genérico nombre de... “terroristas”, actúan igualmente masacrando
en cualquier lugar del mundo a quienes se les ha ordenado asesinar; la mayoría
de veces, grupos o masas de inocentes a los que hay que matar para provocar lo
que esos intereses inconfesables pretenden.
Como terrible ejemplo y aquí
en España (donde existe libertad de voto y se puede ganar un gobierno
simplemente a través de las urnas)... ya hace medio siglo que los asesinos
terroristas de la banda surgida en las provincias vascongadas (ETA); ya arrastra
un saldo de víctimas que se aproxima al millar y al que hay que sumar los miles
de otras víctimas, heridas en el cuerpo o en el alma... y aumentemos las
dudas que puedan caerles, hasta que sea aclarada la denominada “Masacre de
Madrid” (11 de Marzo del 2004) en la que habiendo sido volados varios trenes,
hay “doscientos muertos más” y otros miles de heridos, a los que hay que
buscarles “autor”, puesto que el juicio que cerraron... “los del gobierno”, es
increíble por múltiples razones y pruebas que incansables periodistas y algunos
periódicos (pocos) vienen publicando y reclamando desde
entonces.
Sí... “cuando alguien nos
hable de progreso, hay que coger piedras y tirárselas junto con el mayor
desprecio que podamos manifestarles con las palabras más duras que sepamos
hilvanar en ese momento”. El mundo lo han convertido en una cloaca hedionda y en
la que ya no hay... “máscaras suficientes como para aguantar tal
hedor”.
[1]
Los Perros de la Guerra (título original en inglés:
«Dogs of War») es una novela de temática
bélica escrita por Frederick
Forsyth y publicada en 1974 que narra como una compañía de mercenarios
europeos es contratada por un industrial londinense para dar un golpe de
Estado en la imaginaria República de
Zangaro.
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