Por qué la Reina cede la credencial secreta de Bilderberg a Soraya
Graciano Palomo.-

No corren buenos tiempos para la esposa de Don Juan Carlos y mucho menos para la asistencia a saraos varios para la que fue educada como pocas mujeres en el mundo.
¿En tiempos de zozobra hay que permanecer en la desenfilada?, se preguntaron en el palacio de La Zarzuela. Y la respuesta fue ‘sí’, aun a pesar de la madre del Príncipe Heredero y suegra de la periodista Letizia Ortiz, que es dama de probado coraje y silencios bien elocuentes. Dicen en Palacio quela Reina –“gran profesional”- siempre hace caso de los profesionales y ellos le preguntaron qué ganaba en esta ocasión -y “con la que está cayendo”- con dejarse ver entre el plumaje de los poderosos y ricachones del mundo.
Si ya dejó plantada a su prima Isabel en London, a ver qué demonios se le he perdido en Virginia, que ella no fuma.
La heredera de esa credencial no podía ser otra que la vicepresidenta, persona que escrito de paso cae especialmente bien a SM y en la Casa Real. Hace no mucho le presenté a Doña Sofía en un acto social a la jefa de Gabinete de la ‘vicetodo’ y la primera dama española se deshizo en elogios con la menuda vallisoletana.
Además, qué demonio, el año anterior había deambulado por esos salones la lideresa manchega y jefa del PP, María Dolores de Cospedal… Que lo de Bilderberg no quita lo entrañable. Y luego me dicen que soy un malvado sin alma…
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