“Yo quiero seguir en la cárcel”
Hace ya unos pocos
de años, que me sorprendió la noticia, de un tristemente famoso preso en las
cárceles españolas, puesto que había estado ya en varias y el episodio se
repetía. Creo recordar que se apellidada “Taguas” y era (no sé si aún vive o ha
muerto en la cárcel) y el “buen hombre”... y digo lo de bueno, por cuanto no era
un criminal ni un delincuente peligroso, simplemente que por mor de las leyes y
la nulidad de lar reinserciones, aquel individuo se había ido acostumbrando a
estar en la cárcel y le había tomado, “tal gusto o afición a estar entre rejas”,
que cuando cumplía sus cortas condenas, solía sentarse en la puerta del presidio
en demanda de que lo volvieran a meter en el mismo.
Una de
las veces, creo recordar lo hizo en la prisión de Córdoba (y empleo las palabras
clásicas de prisión, penitenciaría, cárcel, preso, condenado, etc; puesto que ya
los subterfugios y huidas con palabras que quieren camuflar las realidades... es
que me repatean... “un muerto es un muerto y no un fallecido”)... y allí en la
entrada de la penitenciaría de “la ciudad califal”, estuvo el hombre y por su
insistencia los periódicos se hicieron eco e incluso le entrevistaron.
La
realidad, la triste y bochornosa realidad, fue, que aquel hombre ya más viejo
que joven, sabía que fuera de la cárcel, su vida le sería mucho más difícil e
insoportable que la que llevaba en la prisión; puesto que fuera de ella... “no
tendría nada de nada”; y dentro, desde la comida, cama, vestimenta, aseo médico
y medicinas... lo tenía todo... “todo lo que aquel desgraciado ser ya necesitaba
para vivir el resto de la vida que le quedara”; era por ello por lo que
delinquía de forma que lo reingresaran en las cárceles... desconozco (reitero)
si aún vive, donde ésta, o terminaría suicidándose... como ocurriera en la
famosa película norteamericana, dónde una gran penitenciaría aparece dominada
por un corrompido alcaide y unos cuantos policías de la misma; hasta que se
descubre el pastel y el tal “funcionario”, termina metiéndose una pistola por la
boca y disparando... allí un anciano que ya ha cumplido la condena y sale del
penal; pese a “la asistencia social”, termina por ahorcarse en el domicilio que
le asigna el gobierno norteamericano... “mientras se reinsertaba en esa
sociedad”.
No es
nada nuevo y la historia de las cárceles, penitenciarías, penales y de la
delincuencia en “los países civilizados” (dicen) abundan estos hechos y otros
como los que ahora sigo comentando.
Hace meses un frío y
calculador asesino noruego, trama y ejecuta un crimen en masa y mata a casi un
centenar de jóvenes noruegos; sin que la policía de tan civilizado país, pueda
evitar ni uno sólo de la tan gran masacre; realizada en uno de los que se dicen
más avanzados países de este pobre mundo. Pues bien, a este incalificable
sujeto, lo tienen “instalado”, en una cárcel que dudo yo el que muchos hoteles
de tres o cuatro estrellas, tengan tantas comodidades como va a disfrutar este
incalificable, ser (“parece ser que también humano”); y al que “la justicia
noruega”; no se decide a considerarlo como criminal en el máximo grado y con la
máxima alevosía, puesto que están tratando de “calificarlo como loco” y así
recluirlo a perpetuidad en uno de estos hoteles de lujo... pero eso sí...
“salvando el honor de la población noruega, la que no quiere cargar, con un
indeseable de tal grado, que es equiparable a lo que se achaca a algunos nazis,
por la frialdad con que masacraron inocentes”.
Así las
cosas; el mismo día que escribo esto; un buen amigo y bastante culto y sensible,
me envía un correo y en el mismo vienen una serie de fotografías, de la nueva
cárcel que en Álava, han construido para los presos (se supone
también que para los criminales terroristas de la ETA irlos “rejuntando” allí) y
asombra ver las instalaciones, puesto que son similares a las que he visto en
documentales dedicados a las referidas noruegas... ¡Hasta cuentan con piscina olímpica y
cubierta!
En tiempos pasados,
a todos los condenados se les obligaba a trabajar y no precisamente en trabajos
muy llevaderos o cómodos... nunca entenderé, el por qué los no delincuentes
tienen que trabajar para poder vivir y los presos y condenados no son obligados
a ello... “eso sí a cada cual según pueda”.
Por el contrario,
estos tan generosos vascos para sus delincuentes; han estado pirateando a miles,
a la sanidad riojana, puesto que de los pueblos limítrofes de esta provincia
vascongada, con la riojana, han ido a miles a parasitarles la asistencia médica
y sanitaria, puesto que así los vascos ahorran dinero... “para sus cárceles”. En
fin y como suelo decir ya con cierto “recochineo”... y recordando a D. Miguel...
“cosas veredes Sancho”... y eso que aquel “gran manco”, entonces sólo escribía
para “las españas”... pero su libro (“y gracias a cierta dama de la corte
inglesa”) fue proyectado a todo “el mundo mundial”... ¿qué escribiría hoy aquel
Don Miguel... o el más moderno y vasco, Don Miguel de
Unamuno”?
Quizá
riéndose de buena gana, recordaran el viejo chascarrillo hispano, donde “un
moderno político”, dando el mitin habitual en un pueblo de su recorrido,
prometía... “mil duros para remozar la escuela... y cinco mil duros para
remozar la cárcel del pueblo”... y a lo que asustados sus “comparsas” y ya
saliendo del pueblo montados en buen vehículo; uno le increpa y dice... “te
equivocaste fulano, querrías decir cinco mil duros para la escuela y mil para la
cárcel”... y aquel riendo mientras chupaba un gran puro, le dijo
socarronamente... ¡¡¿Pero es que tú y yo vamos a nuestra edad a volver a la
escuela?!!
Antonio García
Fuentes(Escritor y
filósofo)Jaén: 18 de Diciembre
del 2011
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