Palabras sobre la guerra y la estrategia de
un clásico de las contiendas.
Autor: José Piñeiro Periodista y Dtor VP. 2013-08-10
Decía un general muy antiguo y clásico: La guerra es de vital importancia para el
estado, es el dominio de la vida y la muerte, el camino de la supervivencia del
Imperio: es forzoso manejara bien.
No reflexionar seriamente sobre todo lo que le concierne
es dar prueba de una culpable indiferencia en lo que respecta a la conservación
o pèrdida de lo que nos es querido; y ello no debe ocurrir entre nosotros.
Siempre
hay que hacer comparaciones entre las diversas condiciones de los bandos
rivales, con vistas a determinar el resultado de la guerra.
El
primero de los factores es la doctrina, el segundo, el tiempo, el
tercero, el terreno; el cuarto, el mando y el quinto, la
disciplina.
Estos cinco factores deben ser conocidos por los
generales, al ser factores fundamentales, aquel que los domina vence, aquel que
no sale derrotado; por lo tanto al trazar los planes, han de compararse los
siguientes factores, valorando cada uno con el mayor cuidado: ¿Qué dirigente
es el más sabio? ¿Qué comandante posee el mayor talento? ¿Qué ejército obtiene
ventajas de la naturaleza del terreno? ¿En qué ejército se observan mejor las
regulaciones e instrucciones? ¿Qué tropas son más fuertes? ¿Qué ejército tiene
oficiales y tropas mejor entrenadas? ¿Qué ejército administra recompensas y
castigos de forma màs justa?, mediante el estudio de estos siete factores se
puede adivinar cual de los dos bandos saldrá victorioso.
El arte de la guerra se basa en el engaño, por lo tanto
cuando es capaz de atacar ha de aparentar incapacidad; cuando las tropas se
mueven, aparentar inactividad, si está cerca del enemigo, ha de hacerle creer
que está lejos, si está lejos, aparentar que se está cerca, poner cebos para
atraer al enemigo; golpear al enemigo cuando está desordenado, prepararse
contra él cuando está seguro en todas partes, evitarle durante un tiempo cuando
es más fuerte. Si tu oponente tiene temperamento colérico intenta irritarle, si
es arrogante, trata de fomentar su egoísmo en una palabra una evaluación
cuidadosa puede hacerte ganar una guerra sin ella se puede ir al desastre,
muchas menos oportunidades de victoria tendrá aquel que no realiza cálculos en
absoluto.
Las
armas son instrumentos de mala suerte, emplearlas por mucho tiempo producirá
calamidades, siempre se ha dicho “Los que ha hierro matan a hierro muere” , si utilizas al enemigo para derrotar al
enemigo, serás poderoso en cualquier lugar a donde vayas, así pues, lo más
importante en una operación militar es la victoria y no la persistencia, ésta
última no es beneficiosa, un ejército es como el fuego: si no lo apagas,
se consumirá por sí mismo.
Por último mencionar la regla de utilización de la fuerza: Si
tus fuerzas son diez veces superiores a las del adversario, rodéalo; si
son cinco veces superiores , atácalo; si son dos veces superiores,
divídelo; si conoces a los demás y te conoces a ti mismo, ni en cien
batallas correrás peligro; si no conoces a los demás, pero te conoces a ti
mismo, perderás una batalla y ganarás otra; si no conoces a los demás ni te
conoces a ti mismo, correrás peligro en cada batalla, por último no nos llega
que las causas sean justa sino que la metodología sea la adecuada, siempre si
lo que persigues es justo y legítimo y sobre todo no dañas al prójimo de este
modo no sólo ganarás una batalla tendrás la victoria de la guerra.
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