EL OPTIMISMO DEL PP Y EL PESIMISMO
DE JORDI PUJOL
Rafael del Barco Carreras
Barcelona 28-04-2014. Las elecciones europeas
centradas en el optimismo por parte del PP y en el etéreo “ideario
socialista” del PSOE, marcarán el futuro político. Campo de
pruebas.
Lo de menos Europa, donde ya tienen la exacta
medida de la corrupta España, y que vaya quien vaya a su suculento parlamento y
comisiones no la moverá en cuanto a medidas de contención y austeridad. España
es un gran riesgo para el Euro, y su continua inyección no mejora la
economía real, por mucho que los estadísticos españoles quiten y pongan décimas
a sus lucecitas o brotes verdes. La deuda, el déficit o coste estatal, y el
crack de las cajas de ahorros, no se solucionan con maquillajes contables. Y
negro y amenazante nubarrón: Cataluña, tan o más corrupta que el resto
de España, pero con unos vividores de la Política dispuestos a vender cara su
piel. De perdidos, todos al río.
Y el gran charlatán Jordi Pujol sigue
impartiendo doctrina por encima del bien y del mal. El faro de Cataluña, su
encarnación, cree. El subvencionado “Jordi Pujol: Centre
d'Estudis”, domiciliado en la oficina que por ex presidente le paga la
Generalitat en el Paseo de Gracia, cada semana pontifica:
Temps de fortalesa
24 d'abril de 2014
Som en un temps, i anem cap a un
temps en què ens caldrà molta fortalesa. Com a país i com a societat.
S’entén per fortalesa la virtut moral que permet afrontar el perill amb coratge
i suportar l’adversitat amb energia. És una virtut sempre necessària, perquè
mai a la vida es pot estar segur que no ens colpejarà l’adversitat.
“Estamos
en un tiempo, y vamos a un tiempo en que nos será necesaria mucha fortaleza.
Como a país y como a sociedad civil. Se entiende por fortaleza la virtud moral
que permite afrontar el peligro con coraje y soportar la adversidad con
energía. Es una virtud siempre necesaria porque nunca en la vida se puede estar
seguro que no nos golpeará la adversidad”.
Sus víctimas ya ejercimos a
la fuerza las virtudes que ahora nos pide que de nuevo ejercitemos. Las
ejercíamos mientras su clan, hijos e íntimos, se enriquecían con inmensa energía
o fortaleza, y sin moral o virtud
alguna.
Pedirle vergüenza para no
utilizar la Generalitat en su continua campaña de propaganda propia y
partidista sería una ingenua ridiculez. Él y su clan o CIU se convencieron
durante 23 años que el engendro
que creaban a su imagen y semejanza, o sea “negocis” y corrupción e
institucionalización de la “mordida” y endogamia o enchufismo, era de su
exclusiva propiedad. Hasta perdida la Generalitat en las elecciones del 2003
continuaron con la Sociovergencia, y en su reentrada reeditan el blanqueo, el
tráfico de influencias, el enchufismo, y la mordida hasta “deslocalizando”
multinacionales.
Dice un comentario:
“veremos en que acaba esta opereta
pero me parece que muy mal”
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