Preferentes, Hacienda se suma a la estafa
by Ramón
Cerdá
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El simple hecho de hablar de preferentes resulta ya desagradable
después de todo lo que se ha visto y demostrado sobre el asunto. Yo mismo fui
estafado en una pequeña cantidad, no porque firmara sin conocimiento de lo que
eran las preferentes, sino porque me coaccionaron diciendo que tenía que
comprar preferentes como condición imprescindible para la aprobación de un
aval. Ojo, un aval cuyo importe tuve que depositar en el mismo banco; no
hablamos de un riesgo para la entidad.

Los bancos robaron con las
preferentes. Ahora es Hacienda quien lo hace.
Pero olvidemos ese tema. Ahora la cuestión es otra distinta, o
quizás no tan distinta porque de ladrones hablo igual. Mucho se ha dicho sobre
lo mal que han actuado los bancos, pero nuestro querido Gobierno, para acabarlo
de arreglar, nos envía a los de Hacienda con «otra buena noticia» relacionada
con las preferentes.
¿Qué quiere hacer Hacienda con las preferentes?
Increíble (o quizás no tanto siendo quienes son), pero cierto,
una de las novedades para la próxima campaña de Renta es la obligación de
tributar el canje de las preferentes, pero eso en sí no es que esté mal, lo que
ocurre es que, como siempre, barren para casa y no tienen en cuenta el robo al
que mucha gente ha sido ya expuesta. En resumen, que ahora quieren seguir
robando ellos.
¿Por qué digo eso?
Porque según una reciente consulta, Hacienda concluye que debe
tributarse de manera distinta el dinero perdido (robado) que la plusvalía que
se pueda haber obtenido con la venta posterior.
La pérdida de la quita la considera Hacienda como rendimiento mobiliario
negativo y la ganancia como ganancia patrimonial. O sea que (por poner un
ejemplo) los afectados por las preferentes de Bankia pagarán entre un 21% y un
27% sin poder compensar la pérdida anterior.
La verdad es que me da igual cómo me lo expliquen. Esto solo
demuestra que los de Hacienda se han unido al descaro de los banqueros y,
además, se comportan como buitres carroñeros para comerse lo poco que ha
quedado.
No digo que las plusvalías tuvieran que estar exentas de
tributación, solo afirmo que se debería de poder compensar la pérdida anterior.
Creo que sería, ya no solo lo lógico, sino también lo más ético en una
situación como esta.
Ramón Cerdá
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