Y yo con mi corona, como un gilipollas, madre…

Y yo con mi corona, como un gilipollas, madre…

Hay para todos los gustos en esta vida sinsentido en donde nos encontramos en este mes que abrasa las intenciones más deshonestas. Unos corriendo en Pamplona delante de los toros, corneados por sus astas porque son machos que deben dejar alto el listón, otros ligando bronce a cuarenta grados pese a las advertencias de los […]