Secreto bancario en Suiza, el fin de una época

Secreto bancario en Suiza, el fin de una época

Lo del secreto bancario en Suiza parece ser que tiene los días contados. El Parlamento Europeo ha acordado recientemente dificultar a los ciudadanos europeos eludir a Hacienda desviando ingresos a cuentas bancarias en Suiza. El acuerdo (ojo que aún falta alguna que otra firma) parece ser que entrará en vigor en 2018. A partir de entonces, la Unión Europea y Suiza intercambiarán información sobre las cuentas que sus residentes tengan en territorio distinto.

Acuerdo de fin de secreto bancario en Suiza

#secreto bancario en Suiza
El secreto bancario en Suiza está previsto que termine en 2018

En el acuerdo alcanzado este año (2015), se han comprometido, no solo a intercambiar información sobre los ingresos, sino también sobre intereses, dividendos, ganancias derivadas de la venta de activos financieros y, quizás lo más importante: el saldo de las cuentas bancarias. El acuerdo cumple con los estándares ya existentes que se establecieron para la OCDE.
El acuerdo que está pendiente de firma, entraría en vigor el 1 de enero de 2017, dejando un año de plazo para que cada estado pueda adaptar su legislación, de manera que todo esté listo para el 1 de enero de 2018.
¿Habrá fuga de capitales en Suiza? ¿Dónde emigrarán?
Mi opinión sobre el secreto bancaria es muy distinta a la actual realidad y sé que puede resultar polémica, pero opino que el secreto bancario debería de ser absoluto, y no quiero decir con ello que esté de acuerdo con los paraísos fiscales. De hecho, si el secreto bancario fuera global, nadie necesitaría recurrir a los paraísos fiscales, con lo cual, esas fugas patrimoniales que tanto se quieren evitar, simplemente no existirían. ¿Para qué tendría nadie que recurrir a una cuenta bancaria en Suiza si pudiera tenerla en España en las mismas condiciones? Creo que es algo para meditar. Claro que se nos vende la película de siempre... Que si el narcotráfico..., que si la venta de armas... Creo que hay mejores maneras de luchar contra esas cuestiones. En todo caso, tengo claro que mi opinión dista mucho de la «corrección política» y que muchos serán los que están en contra. Lo único que quiero manifestar es que el secreto bancario podría tener muchas cosas positivas que no se tienen en cuenta (además de las negativas que ya conocemos todos).
Ramón Cerdá