Últimas Noticias

EIA FORMACIÓN CURSOS ESPECIALIZADOS

Última Hora

Portada

Sociedad

Sucesos

Internacional

Deportes

España

Colaboraciones

Category 4

This is default featured slide 1 title

Easy to customize it, from your blogger dashboard, not needed to know the codes etc.

This is default featured slide 2 title

Easy to customize it, from your blogger dashboard, not needed to know the codes etc.

This is default featured slide 3 title

Easy to customize it, from your blogger dashboard, not needed to know the codes etc.

This is default featured slide 4 title

Easy to customize it, from your blogger dashboard, not needed to know the codes etc.

This is default featured slide 5 title

Easy to customize it, from your blogger dashboard, not needed to know the codes etc.

martes, 14 de abril de 2026

Max Planck y el Nacimiento de la Mecánica Cuántica: El Salto que Cambió la Física.



Autor: José Carlos Piñeiro. Mail josecarlosperiodista@gmail.com 


Max Planck y el Nacimiento de la Mecánica Cuántica: El Salto que Cambió la Física.


En 1918, el mundo de la ciencia se rindió ante el físico alemán Max Planck, otorgándole el Premio Nobel de Física. Este galardón no era simplemente un reconocimiento a una carrera brillante, sino el tributo al hombre que, sin pretenderlo inicialmente, había derribado los cimientos de la física clásica para dar paso a un nuevo y revolucionario campo de la ciencia conocido como mecánica cuántica.


A Planck se le considera hoy, con toda justicia, el "padre de la teoría cuántica". Su descubrimiento no solo resolvió un problema técnico de su época, sino que cambió para siempre nuestra comprensión de la naturaleza de la realidad a escala subatómica.


El Problema del Cuerpo Negro: Donde la Física Clásica Fallaba.


A finales del siglo XIX, la física clásica parecía tener una respuesta para todo. Sin embargo, un fenómeno se resistía a ser explicado: la radiación del cuerpo negro. Los científicos no podían entender cómo la energía electromagnética (luz) era emitida y absorbida por los objetos calientes. Las teorías existentes predecían un resultado catastrófico (la llamada "catástrofe ultravioleta"): que un objeto emitiría una cantidad infinita de energía en frecuencias altas, lo cual era absurdo y contrario a la observación experimental.

En 1900, Max Planck, un físico profundamente conservador y amante del orden de la física clásica, se dedicó a resolver este rompecabezas. Tras múltiples intentos fallidos siguiendo los métodos tradicionales, se vio obligado a dar un "paso desesperado", como él mismo lo llamó.


La Revolución Cuántica: "Paquetes" de Energía.

Planck planteó una hipótesis que desafiaba una de las suposiciones más básicas de la física de la época. Hasta entonces, se creía que la energía fluía en un flujo continuo y suave, como el agua de un grifo. Planck, sin embargo, postuló que la energía no se intercambia de forma continua.


En su lugar, Planck sugirió que la energía solo puede ser absorbida o emitida en cantidades discretas y específicas, múltiples de una unidad elemental. Se comprobó que las ondas van en "paquetes" o cuantos (del latín quantum), que es la unidad más pequeña de energía transferible.


Esta idea dio origen a la célebre ecuación que Planck formuló y que constituye la piedra angular de la nueva física: Donde: * E es la Energía del cuanto o paquete.  * h es la constante de Planck, una de las constantes fundamentales del universo.  * ν (la letra griega nu) es la frecuencia de la onda. Esta fórmula encierra un principio fundamental: A mayor frecuencia, mayor energía. Por ejemplo, un cuanto de luz ultravioleta (alta frecuencia) tiene más energía que un cuanto de luz infrarroja (baja frecuencia). Así, nace en 1900 la física cuántica, marcando el mayor éxito intelectual de la carrera de Planck y el inicio de una nueva era científica.


Las Consecuencias de la Cuántica: Un Mundo de Probabilidades.

La introducción de la constante de Planck y la idea de que la energía está cuantizada abrieron una "caja de Pandora" científica. Planck inicialmente pensó que sus "paquetes" eran solo un truco matemático para que la ecuación funcionara, pero pronto otros científicos, como Albert Einstein y Niels Bohr, confirmaron que el "cuanto" era una realidad física profunda. Einstein, por ejemplo, usó la idea de Planck para explicar el efecto fotoeléctrico, postulando que la propia luz se comporta como una partícula (fotón).


El desarrollo de la mecánica cuántica a lo largo del siglo XX reveló un mundo subatómico extraño y fascinante que se rige por reglas completamente distintas a las de nuestra experiencia cotidiana.


Adiós a la Certeza: En la física clásica, si conoces la posición y velocidad de un objeto (como una bola de billar), puedes predecir exactamente dónde estará en el futuro. En el mundo cuántico, esto es imposible.


El Cálculo de Probabilidades: La teoría cuántica solo permite cálculos de probabilidades sobre las características de las partículas elementales. No se puede decir con certeza dónde está un electrón, solo dónde es más probable encontrarlo. 


El descubrimiento de Planck transformó nuestra visión del universo, desde la estructura de los átomos hasta el funcionamiento de las estrellas. Hoy en día, la mecánica cuántica es la base de tecnologías que damos por sentadas, como los transistores (presentes en todos los ordenadores y teléfonos), los láseres, los paneles solares y la resonancia magnética. Todo ello comenzó con un hombre que tuvo el valor de aceptar que la naturaleza, en su nivel más fundamental, es discontinua y opera a través de "saltos" cuánticos.

domingo, 12 de abril de 2026

La Comisión Nacional de los Mercados y la competencia, insta cambios en las profesiones y especialmente en la de los médicos.

Autor: Jose Carlos Piñeiro. Mail josecarlosperiodista@gmail.com

Transparencia, competencia y derechos profesionales en el punto de mira

El informe emitido el pasado 10 de abril de 2026 por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia supone un nuevo toque de atención a uno de los ámbitos más resistentes al cambio en España: el sistema colegial sanitario. En concreto, analiza el proyecto de real decreto destinado a unificar y actualizar los Estatutos de la Organización Médica Colegial (OMC) y del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM), introduciendo un debate de fondo: ¿hasta qué punto el modelo actual responde a una lógica de servicio público o a inercias corporativas?

Una reforma necesaria… pero insuficiente

El objetivo del real decreto es, en apariencia, razonable: integrar en un único texto normativo los estatutos de la OMC y del CGCOM, adaptándolos a la legislación vigente en materia de servicios profesionales. Sin embargo, la CNMC advierte que no basta con una mera actualización formal. Es imprescindible abordar reformas estructurales que garanticen la competencia, la proporcionalidad normativa y, sobre todo, los derechos individuales de los profesionales.

Colegiación obligatoria: el debate que nunca se cierra

Uno de los puntos más sensibles vuelve a ser la colegiación obligatoria. La CNMC insiste en algo que debería ser obvio en un Estado de Derecho: debe ser el legislador, y no las propias corporaciones, quien determine qué profesiones requieren colegiación obligatoria.

Más aún, plantea la necesidad de explorar mecanismos menos intrusivos que la colegiación de oficio. Y en caso de mantenerse, subraya un principio esencial: el profesional debe poder decidir libremente sobre su continuidad o cese en el ejercicio, sin quedar atrapado en estructuras rígidas.

Este planteamiento abre un debate profundo sobre la libertad profesional frente a modelos tradicionales de control corporativo.

Territorialidad: una barrera encubierta

Otro de los aspectos criticados es la vinculación territorial obligatoria. La CNMC considera que no se puede imponer al profesional una adscripción permanente a un colegio en función de su domicilio, más allá del momento inicial de incorporación.

Esta práctica, aparentemente administrativa, puede convertirse en una barrera real a la libre circulación y ejercicio profesional, especialmente en un contexto donde la movilidad y la digitalización deberían facilitar, no limitar, el trabajo sanitario.

Competencia y regulación: un equilibrio necesario

El informe insiste en que toda actuación colegial debe someterse a la Ley 15/2007 de Defensa de la Competencia, así como a los principios de buena regulación y proporcionalidad recogidos en el Real Decreto 472/2021.

No es un detalle menor. Supone recordar que los colegios profesionales no están por encima del ordenamiento económico ni pueden operar como estructuras cerradas ajenas a la competencia. La autorregulación tiene límites, y estos vienen marcados por el interés general.

Certificados médicos: del papel al siglo XXI

Uno de los ámbitos donde la CNMC propone una transformación más profunda es el de los certificados médicos oficiales.

La apuesta es clara: digitalización, firma electrónica y sistemas de verificación modernos. Se propone, además, priorizar plataformas públicas como el Registro Electrónico de Profesionales Sanitarios (REPS), reforzando así la transparencia y la trazabilidad.

En caso de mantenerse precios por estos certificados, la CNMC exige que se basen estrictamente en costes reales, diferenciando entre formatos físicos y electrónicos. Un mensaje directo contra posibles prácticas inflacionarias o injustificadas.

Receta electrónica privada: competencia frente a opacidad

Especialmente relevante es el análisis sobre la receta electrónica privada, un ámbito con importantes implicaciones económicas y tecnológicas.

La CNMC reclama procedimientos de homologación basados en criterios objetivos, transparentes y no discriminatorios, con plazos razonables y costes ajustados. También insiste en la necesidad de justificar la recertificación periódica y evitar intercambios de información comercial sensible.

En definitiva, se trata de abrir este mercado a la competencia real, evitando posiciones dominantes encubiertas bajo estructuras colegiales.

Una llamada a desburocratizar el sistema

El mensaje de fondo del informe es inequívoco: modernizar, desburocratizar y abrir a la competencia ámbitos históricamente controlados por los colegios médicos.

No se trata de eliminar estas instituciones, sino de redefinir su papel en un contexto donde la transparencia, la eficiencia y los derechos profesionales deben prevalecer sobre inercias corporativas.

Conclusión: el reto de adaptar el siglo XX al siglo XXI

El sistema colegial español se enfrenta a una encrucijada. La resistencia al cambio puede mantener estructuras obsoletas, pero a costa de limitar la innovación, la competencia y la libertad profesional.

El informe de la CNMC no es solo una recomendación técnica. Es, en realidad, una invitación —o una advertencia— a repensar profundamente el modelo.

La pregunta ya no es si debe reformarse, sino si existe

martes, 3 de marzo de 2026

Memoria histórica, transición y memoria selectiva: Entre Victoria, Montejura y el 23 F

Redacción VP. Mail josecarlosperiodista@gmail.com 

El 3 de marzo de 1976 quedó grabado como una de las jornadas más trágicas de la Transición española. A las 15:50 horas, efectivos de la Policía Armada, procedentes del acuartelamiento de Vitoria y reforzados por unidades desplazadas desde Miranda de Ebro, irrumpieron en la parroquia de San Francisco de Asís, en la capital alavesa. En su interior se celebraba una asamblea multitudinaria de trabajadores en el contexto de un conflicto laboral que se había extendido por la ciudad.

La intervención policial, con lanzamiento de gases lacrimógenos en un espacio cerrado y posterior actuación armada en el exterior, tuvo consecuencias devastadoras. Francisco Aznar, de 18 años, murió en el acto. En total, cinco trabajadores fallecieron y más de un centenar resultaron heridos por arma de fuego. Aquellos hechos, conocidos como la matanza de Vitoria, marcaron un punto de inflexión en la percepción social del aparato coercitivo heredado del franquismo.

Recientemente, el Gobierno ha condenado oficialmente la actuación “desproporcionada” de la Policía Armada en aquellos sucesos, reafirmando la necesidad de reconocer el sufrimiento de las víctimas y consolidar una memoria democrática que no eluda los episodios más oscuros del tránsito político.

Montejurra y el desgaste del Gobierno de Arias Navarro

Ese mismo año, los sucesos de Montejurra, el 9 de mayo de 1976, añadieron tensión a un escenario político ya inestable. En el contexto de la tradicional concentración carlista en Navarra, se produjeron enfrentamientos armados que culminaron con dos muertos. La percepción de descontrol, la persistencia de estructuras represivas y la incapacidad del Ejecutivo para gestionar el proceso de apertura política precipitaron el final del Gobierno de Carlos Arias Navarro en julio de 1976.

Su cese abrió paso al nombramiento de Adolfo Suárez, quien pilotaría el proceso formal de la Transición hacia un sistema democrático homologable al europeo. Sin embargo, ese tránsito no fue lineal ni exento de contradicciones: estuvo atravesado por violencia política, tensiones internas y resistencias en múltiples ámbitos institucionales.

Otra fecha: 17 de diciembre de 1976

Ese mismo año, el 17 de diciembre, miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado se manifestaron para reivindicar derechos básicos como el acceso a la Seguridad Social y mejoras en sus condiciones laborales. Según crónicas de la época, aquella movilización constituyó uno de los hechos más significativos de la Transición en el ámbito corporativo policial.

En plena transformación del Estado, quienes integraban los cuerpos policiales también reclamaban su integración en un marco de derechos sociales equiparables al resto de empleados públicos. Aquella protesta, poco recordada en los relatos oficiales, reflejaba que la Transición no solo fue un proceso político-institucional, sino también laboral y corporativo.

23-F: la defensa de la democracia

Cinco años más tarde, el 23 de febrero de 1981, España vivió un intento de golpe de Estado que puso en jaque el sistema constitucional nacido en 1978. La actuación de numerosos miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y de las Fuerzas Armadas fue determinante para preservar el orden constitucional frente a la insurrección encabezada por Antonio Tejero en el Congreso de los Diputados.

El 23-F no solo es recordado por la firmeza institucional del Rey Juan Carlos I en su mensaje televisado, sino también por la lealtad constitucional de muchos servidores públicos que, desde dentro de las estructuras del Estado, optaron por la legalidad democrática.

Memoria, reconocimiento y relato

La política de memoria histórica ha avanzado en el reconocimiento de víctimas de la represión franquista y de episodios como los de Vitoria. Sin embargo, persiste un debate social sobre la amplitud y equilibrio de ese reconocimiento.

Algunos colectivos sostienen que determinados hitos vinculados a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad —como la manifestación del 17 de diciembre de 1976 o la actuación de agentes que defendieron el orden constitucional el 23-F— no reciben una visibilidad institucional equivalente. Denuncian una memoria selectiva en la que unos episodios son conmemorados oficialmente mientras otros dependen de iniciativas privadas o corporativas.

La Transición española fue un proceso complejo, con luces y sombras, víctimas y responsabilidades compartidas, avances democráticos y resistencias internas. Construir una memoria inclusiva implica reconocer el dolor causado por actuaciones desproporcionadas del Estado, pero también el papel desempeñado por quienes, desde dentro de sus estructuras, contribuyeron a consolidar el sistema democrático.

Cincuenta años después de 1976, el desafío no es solo recordar, sino hacerlo de forma completa, rigurosa y plural. Porque la memoria democrática no debería ser patrimonio de unos u otros, sino un espacio común de reconocimiento, autocrítica y cohesión institucional.

viernes, 27 de febrero de 2026

TDAH en prisión: la epidemia silenciosa que España sigue sin mirar.



Tricornios en Democracia. José Carlos Piñeiro. josecarlosperiodista@gmail.com

En las cárceles españolas hay una realidad que no aparece en los informes oficiales, que no se menciona en los debates parlamentarios y que rara vez ocupa titulares: un número significativo de personas privadas de libertad cumplen condena sin que nadie haya detectado —ni mucho menos tratado— un Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) que condiciona su conducta, su capacidad de autocontrol y su trayectoria vital. Es una epidemia silenciosa, profundamente incómoda para un sistema penitenciario que sigue funcionando con categorías del siglo pasado.


La evidencia científica internacional es contundente: la prevalencia del TDAH en población reclusa es entre cuatro y diez veces superior a la de la población general. No hablamos de un matiz clínico, sino de un factor estructural que atraviesa la biografía de miles de internos. En España, sin embargo, la ausencia de cribados sistemáticos, la falta de formación específica y la precariedad de los equipos de salud mental convierten este trastorno en un fantasma que nadie nombra, pero que condiciona la vida penitenciaria de forma decisiva.


Cuando el TDAH no diagnosticado se convierte en delito.


El TDAH no tratado no es una excusa, pero sí es una explicación. Impulsividad, dificultad para anticipar consecuencias, baja tolerancia a la frustración, tendencia a la desorganización y a la búsqueda de estímulos… Son rasgos que, en contextos de vulnerabilidad social, pueden convertirse en un cóctel perfecto para la cronificación del conflicto con la ley.


Muchos internos llegan a prisión tras una vida marcada por el fracaso escolar, la estigmatización temprana, la expulsión de los circuitos educativos y laborales, y una cadena de decisiones impulsivas que nunca fueron comprendidas como síntomas. El sistema penal aparece entonces como la primera institución que “pone orden”, pero lo hace tarde, mal y sin herramientas clínicas.


El agujero negro del diagnóstico penitenciario.


En España no existe un protocolo estatal obligatorio para detectar TDAH en el ingreso penitenciario. La evaluación depende de la voluntad, la formación y la disponibilidad de los equipos Educativos clínicos de cada centro. En la práctica, esto significa que miles de personas cumplen condena sin que nadie haya explorado si su conducta está mediada por un trastorno neurobiológico perfectamente tratable.


La consecuencia es doble: Se castiga como mala conducta lo que en realidad es sintomatología. Se pierde la oportunidad de intervenir terapéuticamente y reducir la reincidencia.


La paradoja es brutal: el Estado invierte millones en seguridad, pero ignora un factor clínico que podría disminuir la conflictividad interna y mejorar la reinserción.


TDAH y reincidencia: el dato que nadie quiere mirar.


Los estudios europeos muestran que el tratamiento adecuado del TDAH en prisión reduce de forma significativa la reincidencia. No es magia: es neurociencia aplicada a la justicia. Cuando un interno recibe medicación adecuada, intervención psicoeducativa y apoyo estructurado, mejora su capacidad de autocontrol, su adherencia a programas de reinserción y su estabilidad conductual. En España, sin embargo, seguimos atrapados en un modelo punitivo que confunde disciplina con rehabilitación y que considera la salud mental un asunto secundario. El resultado es un círculo vicioso: internos con TDAH no diagnosticado que acumulan sanciones, pierden permisos, fracasan en los programas y salen a la calle exactamente igual —o peor— que cuando entraron.


La responsabilidad ética del Estado.


Un sistema penitenciario democrático no puede permitirse ignorar un trastorno que afecta a un porcentaje tan elevado de su población. No se trata de “medicalizar” la conducta delictiva, sino de reconocer que la salud mental es un derecho humano, también tras los muros. Y de asumir que la reinserción no es un eslogan, sino una obligación constitucional.


España necesita: Cribados sistemáticos de TDAH en el ingreso penitenciario. Equipos clínicos formados y suficientes. Tratamientos continuados y coordinados con la red sanitaria exterior. Programas específicos de intervención psicoeducativa y regulación emocional. Investigación pública que cuantifique la prevalencia real en nuestras prisiones.


No es una cuestión técnica: es una cuestión de justicia. Una democracia se mide también por cómo trata a quienes no ve.


El TDAH en prisión es un espejo incómodo que revela las grietas de nuestro sistema penal. Habla de desigualdad, de abandono institucional, de diagnósticos perdidos y de vidas que pudieron ser distintas. Habla, en definitiva, de un Estado que aún no ha entendido que la salud mental no es un lujo, sino un pilar de la convivencia democrática. Mientras no asumamos esta realidad, seguiremos llenando celdas con personas que necesitaban tratamiento antes que castigo. Y seguiremos llamando “seguridad” a lo que, en el fondo, es ceguera institucional.

domingo, 22 de febrero de 2026

Tu cerebro no piensa: te piensa.


El espacio neuronal: cuando el cerebro deja de ser un mapa y se convierte en un universo.


Durante décadas hemos descrito el cerebro como un conjunto de áreas especializadas: aquí el lenguaje, allí la memoria, más allá la emoción. Una cartografía cómoda, casi escolar, que nos permitía explicar lo complejo con trazos gruesos. Sin embargo, la neurociencia contemporánea está desmontando esa visión parcelada. Hoy sabemos que el cerebro no funciona como un mapa, sino como un espacio dinámico, un territorio en constante reconfiguración donde lo importante no es el lugar, sino la relación.


A esta idea se la conoce como teoría del espacio neuronal, y supone un giro conceptual profundo: el cerebro no opera mediante módulos aislados, sino mediante patrones de actividad distribuidos, que se organizan en un espacio matemático de alta dimensionalidad. En otras palabras, lo que pensamos, sentimos o recordamos no está “guardado” en un punto concreto, sino en la forma que adopta la actividad de millones de neuronas al interactuar entre sí.


Del mapa al espacio: un cambio de paradigma.


La teoría del espacio neuronal propone que cada estado mental —una palabra, un recuerdo, una emoción— puede representarse como una configuración geométrica dentro de ese espacio. No es una metáfora poética: es matemática pura aplicada a la biología. Las neuronas no solo se activan o desactivan; dibujan formas, trayectorias, atractores dinámicos que permiten al cerebro moverse entre ideas, anticipar, decidir o imaginar.


Este enfoque explica algo que la vieja cartografía cerebral no podía:


la flexibilidad.

Si una región se daña, otras pueden reorganizarse para asumir funciones. Si aprendemos algo nuevo, el espacio neuronal se expande, se dobla, se reconfigura. El cerebro no es un mapa fijo, sino un universo en expansión.


Un cerebro que no piensa en lugares, sino en distancias.


Lo fascinante es que, en este modelo, lo relevante no es dónde ocurre la actividad, sino qué tan cerca o lejos están entre sí los patrones neuronales. Dos ideas similares ocupan regiones próximas en ese espacio; dos emociones opuestas, regiones lejanas. Así, la creatividad podría entenderse como la capacidad de saltar entre zonas distantes del espacio neuronal, mientras que la memoria sería la habilidad de volver a trayectorias ya recorridas.


Este marco también ilumina fenómenos como la intuición: decisiones rápidas que emergen cuando el cerebro reconoce una forma familiar en el espacio neuronal antes de que podamos verbalizarla.


Implicaciones para la salud, la educación y la tecnología.


Pensar el cerebro como un espacio abre puertas inesperadas: En salud mental, permite comprender trastornos como depresiones o fobias como atascos” en atractores neuronales difíciles de abandonar. En educación, sugiere que aprender no es acumular datos, sino reconfigurar el espacio interno, creando nuevas rutas entre conceptos. En inteligencia artificial, inspira modelos que no imitan áreas cerebrales, sino geometrías de pensamiento. Y, por supuesto, plantea preguntas filosóficas: si nuestra identidad es una forma en un espacio, ¿qué ocurre cuando ese espacio cambia? ¿Somos los mismos cuando nuestras trayectorias neuronales se reescriben?


Un universo dentro del cráneo.


La teoría del espacio neuronal no es solo un avance científico; es una invitación a mirar el cerebro con otros ojos. No como un órgano dividido en compartimentos, sino como un cosmos vibrante donde cada pensamiento es una constelación efímera. Quizá por eso comprender el cerebro es tan difícil: porque, en cierto modo, somos el espacio que habitamos.

martes, 10 de febrero de 2026

Las Escalas Magallanes (EMTDAH)

José Carlos Piñeiro, Pedagogo y Psicólogo Legal y Forense.

Las Escalas Magallanes (EMTDAH)

Evaluación de Precisión en el TDAH: De la EMTDA-H a las ESMIDAs

Las Escalas Magallanes de Evaluación del Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (EMTDA-H) representan un hito en la evaluación psicopedagógica en España e Iberoamérica. Desarrolladas por E. Manuel García Pérez y Ángela Magaz Lago (Grupo ALBOR-COHS), estas herramientas nacieron en 1995 como respuesta a la necesidad de disponer de materiales actualizados y adaptados a nuestra realidad socio-cultural.

¿Qué evalúa la EMTDA-H?

Su objetivo principal es la identificación de dificultades atencionales en niños y adolescentes, permitiendo valorar la presencia, intensidad e impacto de la sintomatología. A diferencia de otros instrumentos, su diseño impone restricciones estrictas a las observaciones conductuales, lo que minimiza el riesgo de falsos positivos (identificaciones erróneas).

La escala se desglosa en 17 elementos clave:

  1. Hiperactividad/Hiperkinesia (6 ítems): Observaciones sobre actividad motriz excesiva.

  2. Atención Sostenida (6 ítems): Aspectos relacionados con la persistencia en la tarea.

  3. Déficit de Reflexividad o Impulsividad (5 ítems): Manifestaciones conductuales sin mediación verbal.

Estructura y Ámbitos de Aplicación

Para una visión 360º del menor, la escala cuenta con dos formas paralelas:

  • Ámbito Familiar (Af): Cumplimentada por padres o tutores (Rango: 6 a 16 años).

  • Ámbito Escolar (Ae): Cumplimentada por el profesorado (Rango: 6 a 12 años).

Además de detectar el TDAH, estas escalas son fundamentales para identificar problemas en áreas críticas del desarrollo: agresividad, retraimiento social, ansiedad y rendimiento académico.

La Evolución Necesaria: De la EMTDA-H a las ESMIDAs

La ciencia es dinámica. Aunque la EMTDA-H demostró una alta validez predictiva, la práctica clínica reveló un grupo de sujetos con Déficit de Eficacia Atencional (lentitud motriz y cognitiva o "tempo cognitivo lento") que no encajaban en el perfil de déficit de atención sostenida.

Por ello, en 2011, las ESMIDAs (Escalas Magallanes de Identificación de Déficit de Atención) sustituyeron formalmente a la EMTDAH. Esta evolución no se debió a errores metodológicos, sino a la necesidad de:

  • Incluir a los "Inatentos": Un grupo que representa aproximadamente el 13% de la población y tiene gran impacto en el fracaso escolar.

  • Adaptación Evolutiva: Las manifestaciones del TDAH cambian con la edad; las ESMIDAs permiten evaluar correctamente a adolescentes y adultos.

  • Medición de Intensidad: Permiten cuantificar la "amplitud" del trastorno en la vida diaria del sujeto.

Nota del Especialista: La transición hacia las ESMIDAs asegura que ningún perfil —ya sea hiperactivo o inatento— quede fuera de un diagnóstico preciso, garantizando así intervenciones psicoeducativas y legales más eficaces.

domingo, 1 de febrero de 2026

Operación Columna: los represaliados se organizan.

Gobernar debería ser un acto de servicio, no una carrera de enriquecimiento personal ni una trinchera ideológica.

Es hora de dejar de poner a los peores por fidelidad partidista y empezar a distinguir entre personas buenas y malas para el bien común. Menos ideología vacía y más responsabilidad real.

La clase política española vive instalada en un sistema de privilegios que se ha ido alejando, paso a paso, de la realidad cotidiana de la ciudadanía. Un sistema que se autoprotege, que se reproduce a sí mismo y que, lo más grave, ha dejado de rendir cuentas de forma efectiva a quienes le otorgan el poder: los ciudadanos.

España sigue careciendo de una legislación electoral que contemple mecanismos reales de revocación de cargos públicos cuando incumplen de manera flagrante sus promesas electorales. Hoy, un representante puede prometer, mentir, incumplir y desaparecer durante cuatro años sin asumir responsabilidad política, ética ni penal. Esa impunidad estructural es una de las principales causas del descrédito absoluto de la política institucional.

Resulta incomprensible que en pleno siglo XXI no exista la posibilidad de revocar el mandato a quienes traicionan el interés general. Más aún, que no se contemple responsabilidad penal cuando el incumplimiento deliberado de compromisos públicos deriva en daños sociales, económicos o incluso en pérdidas de vidas humanas. Porque gobernar mal no siempre es un error: muchas veces es negligencia, desidia o corrupción.

El sistema de listas cerradas y bloqueadas es otro de los pilares del problema. El ciudadano no elige a sus representantes; elige siglas, mientras los partidos colocan a los obedientes, a los mediocres y, en demasiadas ocasiones, a los peores. Las listas abiertas permitirían algo tan democrático como premiar a quienes trabajan y apartar a quienes viven de la política sin servir a nadie más que a su partido o a sí mismos.

A ello se suma un modelo territorial y electoral fragmentado que favorece el clientelismo y la desigualdad del voto. Una circunscripción única o un colegio electoral único a nivel nacional devolvería valor real a cada voto y pondría fin a la sobrerrepresentación interesada que hoy sostiene gobiernos débiles y rehénes de minorías. Menos cargos electos, menos estructuras duplicadas y una administración más austera no debilitarían la democracia: la fortalecerían.

El Senado, tal y como está concebido, es el ejemplo más claro de una institución costosa, ineficaz y desconectada de la ciudadanía. O se reduce a la mínima expresión o se elimina. Mantenerlo por inercia solo alimenta la percepción de que la política sirve para colocar cargos y repartir sueldos, no para resolver problemas.

Mientras tanto, los españoles siguen enterrando a sus muertos. Accidentes ferroviarios que se repiten, carreteras mal mantenidas, infraestructuras anunciadas y nunca ejecutadas, advertencias técnicas ignoradas. El último accidente de tren no es un hecho aislado: es la consecuencia de decisiones políticas tomadas desde despachos alejados de la realidad, donde el cálculo electoral pesa más que la seguridad de las personas.

Las muertes en carretera tampoco son estadísticas inevitables. Son, en muchos casos, el resultado de la dejación de funciones, de presupuestos mal ejecutados y de prioridades equivocadas. Cuando la política falla, no falla en abstracto: falla sobre cuerpos concretos.

Hoy la confianza de los españoles en sus dirigentes es prácticamente nula. La percepción social es clara y transversal: la clase política forma parte del problema, no de la solución. Se la percibe como un engranaje más de la corrupción generalizada que recorre España y buena parte de Europa, una corrupción que no siempre es penal, pero sí moral, estructural y sistémica.

Gobernar debería ser un acto de servicio, no una carrera de enriquecimiento personal ni una trinchera ideológica. Es hora de dejar de poner a los peores por fidelidad partidista y empezar a distinguir entre personas buenas y malas para el bien común. Menos ideología vacía y más responsabilidad real.

La democracia no está en peligro por exigir más controles, más revocaciones y menos privilegios. Está en peligro precisamente por no hacerlo.

sábado, 24 de enero de 2026

Operación Columna: los represaliados se organizan


Los guardias civiles democráticos: la represión silenciada de la Transición.

La historia reciente de España arrastra una deuda incómoda que el poder político ha preferido enterrar bajo el silencio: la persecución sistemática de guardias civiles que, durante los gobiernos socialistas de Felipe González, osaron reclamar algo tan elemental como el respeto a los derechos constitucionales que la propia Constitución de 1978 proclamaba.

Aquellos guardias civiles no empuñaron armas, no se alzaron contra el Estado ni atentaron contra el orden democrático. Hicieron exactamente lo contrario: acudieron a la vía pacífica, jurídica y constitucional para reclamar derechos fundamentales, entre ellos el derecho de asociación profesional. La respuesta del Estado fue la represión.

Expulsiones, ingresos en prisión, sanciones disciplinarias arbitrarias y, en los casos más graves, internamientos psiquiátricos forzosos bajo diagnósticos inexistentes. Auténticos “gulags de la democracia”, centros donde se neutralizaba al disidente uniformado mediante la patologización de la discrepancia. No era una excepción: fue una operación organizada, estructurada y deliberada.

El tiempo y la justicia internacional terminaron dando la razón a quienes fueron tratados como enemigos internos. El Tribunal Constitucional y, de forma especialmente contundente, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) reconocieron que se habían vulnerado derechos fundamentales. Declararon que los guardias civiles democráticos tenían derecho a asociarse y que las represalias sufridas constituían violaciones graves del Convenio Europeo de Derechos Humanos.

El TEDH fue más allá: condenó al Estado español por detenciones ilegales y por el uso abusivo del aparato disciplinario y penal contra ciudadanos que solo reclamaban derechos. Las sentencias fueron claras. Las responsabilidades, evidentes. Pero la ejecución de esas resoluciones sigue pendiente a día de hoy.

Ni el Estado español ni la Guardia Civil han cumplido íntegramente las sentencias. No se han ejecutado las reparaciones, no se ha producido un reconocimiento público del daño causado, no se han depurado responsabilidades políticas ni administrativas, y no se ha levantado el secreto de las operaciones que articularon esta represión, conocida como Operación Columna.

Lejos de desaparecer, los represaliados se organizaron. Hoy se agrupan en asociaciones de guardias civiles represaliados que reclaman justicia, no venganza. Reclaman indemnizaciones por los daños patrimoniales y morales sufridos, el reconocimiento público de su dignidad profesional, el pase a retirados por acoso laboral en acto de servicio, y la concesión de los reconocimientos meritorios que durante décadas les fueron negados por motivos ideológicos.

Pero su reivindicación va más allá de lo personal. Exigen una comisión de investigación parlamentaria y gubernamental, integrada en las políticas de memoria histórica, que permita esclarecer los hechos, identificar a los responsables y levantar el secreto oficial que aún cubre una de las operaciones más oscuras de la democracia española.

Porque no hubo reconciliación sin verdad, ni democracia plena mientras se siga ocultando que, en nombre del Estado de derecho, se cometieron abusos propios de regímenes autoritarios. La Transición no puede seguir siendo un relato intocable si se quiere una democracia madura.

Los guardias civiles democráticos no fueron un problema para España. Fueron una oportunidad perdida. Y mientras sus sentencias sigan sin ejecutarse y su memoria siga siendo incómoda para el poder, la democracia española seguirá teniendo una herida abierta que ningún discurso institucional puede cerrar.

La justicia que llega tarde, y no se cumple, deja de ser justicia.

domingo, 26 de octubre de 2025

Las pruebas y la ciencia. Un camino que asegura la legalidad y la legitimidad en la justicia.


Autor. José Carlos Piñeiro, Docente Centro Formación ANTAP y Responsable de la comisión legal y Forense CLFM Centro Formación ANTAP

Unir la ciencia al derecho, significa aportar pruebas a la justicia para que ésta sea justa y legítima.Una justicia que funcione, no que impresione.

Desde la Comisión Jurídica Legal y Forense de ANTAP, llevamos años apostando por las resoluciones judiciales basadas en pruebas y no en grandes discursos en los foros, en cambios fundamentales uniendo la ciencia a la justicia y sobre todo apostamos por el derecho humano a la defensa de uno mismo, eliminando trabas e intermediarios que limitan los accesos a la justicia.No buscamos sentencias grandilocuentes, sino resoluciones justas. No queremos foros llenos de palabras, sino salas llenas de pruebas. No aspiramos a prestigio vacío, sino a legitimidad construida sobre hechos. La CJLM de ANTAP es la voz de quienes creen que la justicia no se declama: se demuestra.

Artículo General: Transformación del Rol del Perito Judicial bajo la Ley 1/2025.

La Ley Orgánica 1/2025 marca un antes y un después en la integración de la ciencia en los procesos judiciales. Esta reforma refuerza el papel del perito como agente técnico clave en la resolución de controversias, tanto judiciales como extrajudiciales. Los principales ejes de cambio incluyen:

  • Participación activa en los MASC (Mediación, Arbitraje y Negociación)
  • Exigencia de formación técnica y jurídica acreditada
  • Digitalización de la actividad pericial
  • Protección y regulación de honorarios
  • Reconocimiento procesal en leyes clave como la LEC, LECRIM y la jurisdicción contencioso-administrativa

Esta evolución posiciona al perito como puente entre el conocimiento científico y la justicia, con nuevas oportunidades profesionales y responsabilidades.

Artículo 1: El Perito en los MASC – Mediación, Arbitraje y Negociación

La Ley 1/2025 establece que en muchos procedimientos civiles y mercantiles es obligatorio intentar resolver el conflicto fuera del juzgado. Aquí, el perito puede actuar como:

  • Asesor técnico imparcial en mediaciones y negociaciones
  • Árbitro técnico independiente si las partes lo aceptan
  • Facilitador de acuerdos mediante dictámenes previos

Este cambio abre una vía profesional extrajudicial donde el conocimiento técnico se convierte en herramienta de resolución.

Artículo 2: Titulación y Acreditación Técnica Obligatoria

La nueva normativa exige que los peritos cuenten con:

  • Formación técnica en su especialidad
  • Conocimientos jurídicos básicos
  • Certificaciones válidas para actuar en MASC

Esto impulsa la profesionalización del sector y la creación de programas formativos específicos, como los ofrecidos por ANTAP, dentro de sus planes de formación incluidos en su centro de formación y su comisión Jurídico Legal y Forense.

Artículo 3: Digitalización del Sistema Judicial

La Ley 1/2025 promueve la modernización del entorno judicial:

  • Informes periciales en PDF con firma digital
  • Ratificaciones por videoconferencia (especialmente en casos sensibles)
  • Comunicaciones electrónicas con juzgados

Esto permite al perito trabajar desde cualquier lugar, agilizando procesos y reduciendo desplazamientos.

Artículo 4: Provisión de Fondos y Protección de Honorarios

Se introducen garantías para que el perito cobre por su trabajo:

  • Posibilidad de exigir provisión de fondos antes de emitir el informe
  • Derecho a impugnar costas si los honorarios no son reconocidos
  • Obligación de justificar detalladamente la minuta

Además, se regula la impugnación de honorarios excesivos y se permite solicitar exoneración si hubo propuesta extrajudicial rechazada.

Artículo 5: Reconocimiento Legal en Reformas Procesales

La figura del perito se menciona explícitamente en reformas de:

  • Ley de Enjuiciamiento Criminal (LECRIM): orden de lectura de listas de peritos
  • Jurisdicción Contencioso-Administrativa: inclusión de informes periciales en actas
  • Ley de Enjuiciamiento Civil (LEC): pago de honorarios, impugnación de costas, y regulación de propuestas en MASC

Esto consolida su papel técnico en el proceso judicial y garantiza su visibilidad en las decisiones procesales.

Para concluir Ya.  Ciencia, técnica y derecho: una alianza necesaria.

La justicia del siglo XXI no puede permitirse ignorar el conocimiento experto. Por eso, ANTAP impulsa: La formación continua de peritos, tramitadores y juristas en entornos de colaboración. La mediación técnica como vía preferente de resolución de conflictos. La estandarización de informes periciales con criterios de calidad y trazabilidad. La defensa de la independencia técnica frente a presiones procesales o institucionales

 
Copyright © 2013 LA VOZ PORTADA
Powered byBlogger