FRACASA LA INICIATIVA AUTÓNOMOS DE
RESPONSABILIDAD LIMITADA: No es que me regodee de
los fracasos de las iniciativas ajenas, nada más lejos de la realidad. Ya me
gustaría a mí que nuestro gobierno y la querida Hacienda tuviesen más
aciertos en sus iniciativas, pero es que parece que no se enteran. ¿De verdad
creían que lo de los autónomos de responsabilidad limitada iba a funcionar?
La idea en sí misma no es que fuera mala, pero siempre tropezamos con lo
mismo (o los mismos). Los que al final tienen que organizar el asunto parecen
no tener ni idea del mundo real en el que vivimos; son teóricos, puede que
buenos teóricos, pero yo hace muchos años que prefiero tropezarme con un
práctico mediocre que con un teórico excelente. ¿De qué sirven las teorías si
no pasan de ahí? Yo quiero cosas prácticas que tengan un sentido y que
funcionen, cosas que me gusten o me apasionen. Menos filosofar y más
trabajar.
Autónomos de
responsabilidad limitada. Otro fracaso de Hacienda
Llegados a este punto, ¿Me alegro
de que la iniciativa de los autónomos de responsabilidad limitada haya
fracasado?
Pues sí, me alegro, pero no por maldad ni por egoísmo, sino
porque aún tengo la esperanza de que gracias a estos continuos fracasos se
acaben dando cuenta de que con este tipo de iniciativas (como la del IVA de caja) no van a ningún
sitio. Una idea buena debe sustentarse con una buena base.
Parece que ya hay cifras, y no son miles ni unos pocos cientos
los que se han acogido a esta nueva fórmula... ¡son solo 25!, sí, 25, y no
hablo de 25 mil sino tan solo de 25...
Con esta medida se ofrecía la posibilidad de que el autónomo
empresario pudiera excluir la vivienda habitual como bien embargable en el
caso de deudas procedentes de su actividad empresarial. Por eso he dicho
antes que la idea no era mala, pero luego uno se tropieza con los requisitos:
al señor del quiosco que se quiere acoger a esta iniciativa lo obligan a registrar
sus cuentas anualmente como si de una SA o una SL se tratase, y claro, luego
viene la doble vara de medir y Hacienda, como siempre, nos invita a la fiesta
con el dinero de los demás, o sea que limita el embargo de la vivienda por
deudas mercantiles, pero SOLO SI EL DINERO SE LO DEBE A OTROS, si la deuda es
ante Hacienda, sí que podrá embargar la vivienda. O sea que, si lo miramos
desde otra perspectiva, puede que lo que nuestra bendita Hacienda quería
conseguir con esto no era proteger al autónomo, sino garantizarse que nadie,
ANTES QUE HACIENDA, podría embargarle.
En fin, que se les ha vuelto a ver el plumero a esta gente.
Por eso repito que sí, que me alegro de que lo de los
autónomos de responsabilidad limitada haya sido un COMPLETO FRACASO.
Aprendamos a hacer las cosas bien.
Ramón Cerdà
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