¿Te ha gustado el blog? Qué tal si nos regalas un +1

Multa por tener un piso vacío: esta vez ha sido Bankia

Multa por tener un piso vacío: esta vez ha sido Bankia

Bien saben mis lectores que hace años que no simpatizo nada con los bancos. Creo que su actitud no es la correcta en muchos casos y que han creado un sistema que, en general, acaba siendo dañino para la sociedad. Tienen demasiado poder y poca competencia real. No obstante, llegados a este punto, y tal como creo que ya he comentado alguna vez, lo que tampoco me parece correcto (porque creo que es peligroso y puede derivar en consecuencias que acabaremos padeciendo todos), es que se intervenga en el concepto de propiedad privada. Recientemente se ha dictado una sentencia con multa por tener un piso vacío durante dos años. Mi opinión es totalmente contraria a este intervencionismo. Si yo soy propietario de un piso que mantengo vacío, me parece muy bien que se me obligue a su correcto mantenimiento, a pagar las cuotas de la comunidad, a realizar las reparaciones pertinentes para que su deterioro no perjudique a terceros, etc. Pero de ahí a que me multen por tenerlo vacío o me quieran obligar a alquilarlo o a destinarlo a vivienda social, me parece que hay un abismo.

Multa por tener un piso vacío... ¿solo aplicable a los bancos?

#multa por tener un piso vacío
¿Haremos bien apoyando o defendiendo una multa por tener un piso vacío? ¿No va eso en contra de la propiedad privada?
En este caso me refiero a un asunto que lleva un juzgado de Barcelona y que ha terminado en 5.000 euros de multa por tener un piso vacío. La sentencia todavía es recurrible, ¿pero qué pasará si finalmente se convierte en firme y empiezan a llover sentencias similares? ¿Los que tenemos más de una vivienda y tenemos alguna vacía seremos obligados a ponerla a disposición de alguien? ¿Por qué no la compra el Estado y luego la cede como vivienda social?
Parece muy sencillo y barato montar fiestas con el dinero de los demás. Estoy a favor de las viviendas sociales, ¡por supuesto!, pero las viviendas sociales han de tener dos orígenes: o el Estado las construye con los impuestos de todos y las pone a disposición de los necesitados, o asociaciones o entidades sin ánimo de lucro pueden hacer cuantas actuaciones crean convenientes en este ámbito. Pero de ahí a obligar al legítimo propietario de un bien a cederlo, hay un largo camino. Me recuerda a los tiempos de guerra, cuando los gobiernos incautaban todo lo que era de metal para fabricar balas.
Este tipo de sentencias son muy peligrosas y pueden abrir una brecha que luego será complicado volver a cerrar.
Esta vez ha sido Bankia (y no le tengo ningún cariño), la próxima puede que sea el Santander... ¿pero qué ocurrirá al final? ¿Peligrarán nuestras propiedades privadas? Mucho cuidado con lo que defendemos.
Ramón Cerdá

LA VOZ CHANNEL