Postureo militar, una nueva moda

Postureo militar, una nueva moda

El postureo militar hace tiempo que se está dejando ver en las distintas redes sociales, donde algunos militares, normalmente de buena presencia, hacen alarde, no solo de su físico, que al fin y al cabo es suyo, sino de las armas y de los vehículos propiedad del ejército, mostrándolos como algo pseudoerótico. Siempre han dicho que los uniformes seducen a las mujeres, y también lo hacen ciertas actitudes masculinas. Personalmente me parece una actitud bastante ridícula, pero es similar a la que ocurre en otros ámbitos, solo que en el militar entran en juego las armas, algo que en España, a diferencia de Estados Unidos, no está al alcance de cualquiera y parece tener también su sex appeal.

¿Es legítimo el postureo militar?

#postureo militar
El postureo militar, de moda en las redes sociales.
No parece estar prohibido expresamente por ninguna ley o reglamento, pero porque esto de las redes sociales es un fenómeno nuevo. Los militares (incluyendo los del servicio militar obligatorio) siempre se han hecho fotos con sus armas, solo que esas fotos no tenían una amplia difusión y no solían ir más allá de las novias y los amigos. Ahora, con todas las redes sociales, el asunto toma una dimensión completamente distinta y estas cosas llegan a millones de personas. Por eso es normal que el ejército se empiece a mostrar incómodo con la situación.

¿Cuál ha sido el detonante del postureo militar?

Las cuentas de distintos militares que han estado colgando fotos de este estilo empezaron a surgir en 2014, cuando el militar Rubén López se convirtió en Mister Universo. La cosa ha ido en aumento y ahora el Ministerio de Defensa está estudiando la mejor manera de acabar con este mediático postureo militar. Lo consideran indecoroso y quieren erradicarlo.
Una de las fuentes de inspiración para erradicar el sistema es la del ejército israelí, que ya ha prohibido todo tipo de fotografías con armamento de guerra después de que se publicaran algunas fotos con militares semidesnudas con sus armas.
Ramón Cerdá