Uno de los guardias civiles presentes en el incidente narra los hechos a ABC

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«Hace 30 años si hubiera llegado la primera autoridad a un sitio se hubiera cagado todo el pueblo y la Guardia Civil». Esta fue una de las frases del presidente de la Diputación Provincial de Málaga, Salvador Pendón, que desencadenó la discusión con la Guardia Civil de Álora durante la jornada de feria del pasado sábado, según uno de los agentes presentes durante los hechos.

El agente explicó a ABC que «estábamos cinco agentes de la Guardia Civil y dos policías locales, yo estaba de espaldas atendiendo a un ciudadano, llegó el alcalde acompañado por más personas y entre ellos Salvador Pendón, yo no me dí cuenta de nada, me volví cuando este señor me llamó para increparme por no haberlo saludado».
«No sabíamos quién era, sólo que acompañaba al alcalde», asegura el involuntario protagonista del incidente. A pesar de ello, este miembro del Instituto Armado escuchó al presidente de la Diputación e «intuyendo que se trataría de alguna autoridad» le pidió disculpas por no haberlo saludado.
El problema comenzó justo en ese momento, cuando Pendón, «con evidentes señas de embriaguez, sudoroso y violento, apretó el puño y repitió la frase hasta en cinco ocasiones, gritándonos».
Una actitud que la Guardia Civil intentó calmar y a la que respondió pidiéndole que se tranquilizara, aunque Pendón «no cesaba en su comportamiento».
A los pocos minutos, una vez Pendón se había retirado a una de las casetas de la feria en la que se encontraba, el alcalde de Álora, José Sánchez Moreno, salió a buscar a los agentes pidiéndoles que «no le prestáramos atención, afirmando que no había sido una actitud correcta, intentado disculpar a Pendón por su comportamiento».
El agente explicó también que el presidente de la Diputación «en ningún momento pidió disculpas, siempre se mantuvo en sus trece, con el puño apretado y en pose violenta y desmedida», una actitud que los agentes soportaron «porque nos dijo que era la primera autoridad de la provincia, algo que desconocíamos mis compañeros y yo». El agente manifestó que «a un ciudadano cualquiera no se le aguanta tanto», aunque según indicó, «es característico de este señor, al parecer, no pedir disculpas nunca, esta no es la primera vez que se ve envuelto en una situación similar y jamás reconoce sus errores».
Una vez el Instituto Armado de Álora abrió la correspondiente diligencia por desobediencia descubrió que Salvador Pendón tenía antecedentes por una agresión a un ex concejal del PP, Manuel Campano, «al que según dictaba en la denuncia había golpeado reiteradas veces causándole hematomas y heridas en el pecho y en los brazos», que en su momento, el presidente provincial había recurrido y la Audiencia había rectificado haciéndole pagar una multa, un hecho que ya adelantó este periódico ayer. Pero, además, existe un segundo antecedente por una pelea con un ciudadano del municipio malagueño de Gaucín, siempre según el citado testimonio. De otro lado, compañeros de la Guardia Civil aseguraron que el pasado año, también durante la feria, «tuvieron que pedirle que se marchara porque se encontraba completamente ebrio y comenzó a insultar a algunos compañeros» que, según este agente, «en aquel momento prefirieron no abrir diligencia, pero deberían haberlo hecho para que se sumara a esta última».