PARA 2015, INDEPENDENCIA Y BAJADA DE
IMPUESTOS
Rafael del Barco Carreras
Barcelona 6-04-2014. Al tiempo que Rajoy
promete en Valencia bajar impuestos, la Asamblea Nacional Catalana monta
a toda bandera otro cirio independentista. Eufóricos a pesar de los nubarrones.
Dispuestos ante Madrid, Bruselas, la ONU, y todo quisque. Acto de fanática confirmación en la plaza de
toros de Tarragona. La autoproclamada Asamblea, creación del
subvencionado Ómnium Cultural, quiere y exige la independencia antes del
23 de abril del 2015.
Ellos “quieren” la Independencia para
dentro de un año, y yo y un millón de catalanes que nos suban las pensiones
este año. Pero aseguraría que no se cumplirán nuestros deseos. Ni Bruselas,
ni nadie más allá de nuestras ilusiones y necesidades, tienen la más mínima
intención de complacernos.
Es más, Bruselas insiste en
los recortes y reestructuras prometidas y pendientes, y Merkel no olvida
la ¡austeridad!, que si en cuanto a las pensiones, ¡y en todos los servicios o
beneficios sociales! queda claro, sobre la independencia de Cataluña significa
tijeretazo a todo lo que huela a subvención, o sueldos y dietas de políticos y
similares. Vulgarizando: tijeretazo a todos esos “enseñantes”, profesores y
catedráticos, que se dedican con inusitado fervor y fanatismo ¡pero
cobrando! a la causa independentista.
La profesora, filóloga y filósofa,
presidenta de la Asamblea, Carme Forcadell, actuando como perfecta
marioneta del corrupto Clan Pujol, con encendido rostro de visionaria y
pasionaria, ha insistido que “somos un pueblo, y votaremos”. Y añade; “No
renunciaremos porque está en juego nuestra dignidad”, "somos indestructibles".
Además reafirmándose en la toma de fronteras, aeropuertos y seguridad,
indignando de nuevo al Ministro del Interior, que avisa “no jugar con
fuego”.
Los varios millones de catalanes que
nos sentimos más “ciudadanos del Mundo” que parte de un pueblo concreto
o “tribu carolingia”, e insisto, los vilipendiados jubilados con la “dignidad”
por los suelos, que ni en sueños se nos ocurriría tomar “fronteras y
aeropuertos”, nos sentimos aplastados tanto por la inquietante independencia
como con las promesas que a partir del 2015 bajarán los impuestos. Bajar
impuestos y subir pensiones no cuadran en nuestro deficitario y quebrado
Estado, entre otras causas por las incontrolables e insaciables autonomías.
Ante tanta promesa, vuelta a lo
mismo: El millón de pensionistas, y otro millón de catalanes en el umbral de la
miseria, estamos al límite de la supervivencia, y unos bien pagados, entre
vividores y soñadores, nos prometen Ítaca, la maravillosa isla de la
leche y miel, y quien decide en las “pensiones” se olvida del tema y promete
“bajada de impuestos” ¡para 2015!
¡2015! El año de la independencia y
los impuestos. Ni la una ni lo otro.
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