Pladesemapesga
documenta la acreditada incapacidad de los responsables de Salvamento Marítimo
contradiciendo las declaraciones de Ana Pastor en Vigo.
La trágica regata del
"Quechulo" en 1.995, deja en ridículo a la ministra de Fomento Ana
Pastor. " Que non che pase nada " denunciaban los padres de los dos
regatistas fallecidos en un vídeo que recupera Pladesemapesga para sus
lectores.
Toque de atención a la
ministra de Fomento. La pretendida infalibilidad de Sasemar " echada por
tierra " en el Juicio del Yate Quechulo. La juez observó, conducta
imprudente, en la actuación de los
controladores de Salvamento Fisterra. Sra. Ana Pastor, sus asesores o bien no
se enteran o debería cambiarlos por meterle de lleno en "camisas de once
varas" y ninguna buena para su desnortado discurso en favor de las gentes
de la Mar.
Esta apreciación coincide,
años más tarde, con los Dictámenes de la Comisión de Investigación de
Siniestros Marítimos, tantas veces denunciada por Pladesemapesga.
Flaco favor ha hecho Ana
Pastor a la Seguridad de la Vida Humana en la Mar en su comparecencia en el
Congreso para explicar los últimos naufragios que costaron la vida a 18
tripulantes de distintos pesqueros.
Los barcos de recreo también
han sufrido accidentes y han naufragado arrollados por mercantes.
El 25 de julio de 1995 se hundía en la Ría de
Arousa el velero Quechulo. Días después se hallaban los cadáveres de sus dos
tripulantes, Juan Lampón y Toño del Río.
Tenían 18 años, eran vecinos
de A Pobra y participaban en la regata Castrosúa con recorrido
Vilagarcía-Cíes-Vilagarcía.
Un barco de guerra holandés
avistó días después los cuerpos a 10 millas de las islas Cíes, pero no había ni
rastro del pequeños velero. Cinco años después dos pesqueros de Ribeira
encontraron restos de la embarcación.
Las familias alegaron desde
el primer momento que barco había sido abordado por un buque y señalaron al
Cervantes, que se dirigía a Vigo por la ruta de los regatistas.
Pese a que se hallaron
restos de pintura similares a las del mercante en el velero rescatado, el
juzgado de Ribeira no consideró determinante la prueba, ya que el siniestro
tuvo lugar en una zona muy frecuentada por barcos y la pintura era también
común.
La juez observó, en cambio,
conducta imprudente en la actuación de los controladores de Salvamento
Fisterra.
La Audiencia Nacional acabó
eximiendo de responsabilidad al Estado y a los organizadores de la regata en
contra de las tesis defendidas por las familias de las víctimas que criticaron
el tardío salvamento y la falta de celeridad en iniciar la búsqueda de los
tripulantes cuando se dieron cuenta de que no llegaban al puerto de Vilagarcía
finalizada la prueba deportiva.
El accidente se registró sobre
las 5 de la mañana cuando el velero Quechulo había rodeado las islas Cíes y
regresaba a Vilagarcía, momento en que se habrían cruzaron con el buque
Cervantes, que no abordó al velero según el fallo de la juez de Ribeira.
La sentencia de la Audiencia
Nacional señala que "el accidente se produce durante la noche y en malas
condiciones del mar, circunstancias que dificultan extraordinariamente el
avistamiento de un náufrago".
Velero Quechulo, 1995.
Fuente Blog Laserista año 2012
Esta es una entrada que
trata un tema triste. Cuenta el hundimiento del velero Quechulo, que
participaba en la regata Castrosúa el 25 de julio de 1995. Toda mi vida náutica
he oído hablar de este famoso hundimiento, en el que los dos tripulantes del
Quechulo, Juan Lampón y Toño del Río, ambos rondando los 18 años, murieron en
circunstancias que aun hoy levantan emociones entre la comunidad de la vela
gallega y también en la marina mercante, en cuanto a la actuación de Salvamento
Marítimo aquella noche.
Para ponerse en situación es
bueno saber que la Regata Castrosúa es una de las primeras pruebas que se hacía
en la costa de Galicia en la modalidad de dos tripulantes y en solitario.
Siempre ha sido una regata dura, porque el recorrido serpentea entre las
entradas, bajos, islas y cabos de las Rías Baixas gallegas. Para los que
conocen las rías, será fácil imaginar la cantidad de roles, subidas y bajadas
de viento que conlleva navegar entrando y saliendo de cada ría, y por lo tanto
la cantidad de maniobras que esto implica. De las 24-36 horas que suele durar
esta regata pocas permiten descanso con continuas maniobras y cambios de velas,
y esto en parte, fue lo que hizo famosa en aquella época a la regata.
Después de un parón de unos
años, la Castrosúa sigue celebrándose cada año, e inevitablemente el recuerdo
de las circunstancias que rodearon el hundimiento del Quechulo y lo que pasó y
no pasó en las horas siguientes, siguen macando cada edición para recordar a
todo el mundo los riesgos que se corren al salir al mar.
Aquella noche de verano del
25 de julio de 1995 con luna casi nueva y mar en relativa calma el Quechulo,
con base en A Pobra do Caramiñal, participaba en la regata Castrosúa. Ese día
es festivo en Galicia, por ser el día del patrón Santiago Apóstol y es común
que en pleno verano se celebren fiestas en los pueblos de la costa con fuegos
artificiales incluidos.
Por lo que he podido saber,
el Quechulo navegaba al sur de las islas Ons, en la entrada de la Ría de
Pontevedra la última vez que se supo de él ese día. Participantes en la regata
comunicaron a el avistamiento de bengalas esa noche, . A medida que los barcos
iban llegando a puerto después de completar la regata, se empezó a echar de
menos al Quechulo, hasta que las familias de Juan Lampón y Toño del Río se
preocuparon de verdad, y decidieron llamar directamente a Salvamento Marítimo.
Y aquí empieza la polémica, porque la actuación de SM esa noche se acabó
analizando minuto a minuto en un juicio en el que no se encontró culpable, pero
que debió hacer revolverse a más de uno en su sillón.
Ciñéndome a los hechos, el
cuerpo sin vida de Juan Lampón fue encontrado por un buque de guerra Holandés
días después flotando a la deriva al W de las slas Cíes, con el chaleco puesto
y la anilla de una bengala aun en uno de sus dedos. Toño del Río fue encontrado
por un pesquero en la misma zona.
Durante el juicio que se
celebró en 1998, se consideró la posibilidad de que el Quechulo hubiese sido
abordado por un buque carga tipo RO-RO (Roll in - Roll out) que navegaba esa
noche por la zona, de nombre "Cervantes". Este barco hacía
transportes de automóviles producidos por Citroën entre Vigo y puertos de la
costa francesa con mucha frecuencia, y llegó a ser famoso en la ría por sus
años de servicio. Fue vendido por la
armadora hace pocos años y trasladado al Golfo Pérsico por lo que he leído. El
caso es que su capitán y primer oficial aquella noche declararon como imputados
en el juicio que se celebró, y no se encontró evidencia de que hubiesen
abordado al Quechulo.
Poco después de que el
juicio terminase, dos pesqueros de Riveira recuperaron los restos del Quechulo
en el año 2000. Informes periciales basados en los restos confirmaron la
posibilidad del abordaje, y se tuvieron en cuenta en el recurso que siguió
durante el 2001.
En la sentencia del recurso
de Noviembre de 2012, se habla de marcas de pintura en el palo recuperado del
Quechulo, pintura similar a la utilizada por el Cervantes para su casco, del
cambio de rumbo del Cervantes a la hora aproximada del posible abordaje, y de las
horas de avistamiento de las bengalas posteriores a la hipotética colisión.
Incluso se habla de la anilla de la bengala encontrada en el dedo de uno de los
tripulantes, calificándola de "no ser prueba irrefutable" de que el
avistamiento de señales comunicado a SM fuese el producido por la bengala del
Quechulo. También se dice que el Cervantes no tenía comunicación de que
navegase por una zona con barcos en regata, y no se excluyen otras
posibilidades, como que el Quechulo chocase con otra embarcación, que hubiese
tocado fondo o que el hundimiento se debiese a un golpe de mar.
Salvamento Marítimo también
se vio implicado en las acusaciones debido a la respuesta que dio ante las
llamadas de las familias de Juan y Antón. Se pudo demostrar que ambos murieron
por hipotermia, y se sembraron dudas sobre la rapidez de la respuesta que el
servicio dio aquella noche. La actuación de SM quedó en entredicho, y varios de
sus responsables y técnicos declararon en el juicio como imputados, pero
finalmente los tribunales no encontraron responsabilidad alguna que implicase a
alguien en este triste suceso. Como nota indicativa de como se trata el asunto
en SM, en la memoria económica del 2009 se consigna una provisión para
"responsabilidades" de 150.000,36 euros, citando expresamente el caso
del Quechulo, y además se añade que "Al cierre del ejercicio, la Sociedad
no tiene conocimiento de la Resolución de dichas reclamaciones".
En el 2006 se produjo el
documental "Que non che pase nada" en el que se cuenta el caso del
Quechulo, y que os pongo a continuación. Como se puede ver las pasiones siguen
encendidas. Está en su mayor parte en gallego, pero creo que se puede entender
alguna cosilla fácilmente.
Que non che pase nada"-
Documental sobre el Quechulo ...
31/8/2012 - Subido por Maria
Creo
Trabajo realizado por María
Creo y Carlos Belmonte, que quisieron dar a conocer a través de este
documental, la ...
Más 981 666 333
Antón Salgado
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