Uso compartido de coche, ¿prohibido o no?


Uso compartido de coche, ¿prohibido o no?


Finalmente y después de toda la polémica de las últimas semanas, ¿está prohibido el uso compartido de coche o no lo está? Imagino que la cuestión todavía tendrá que dar muchos coletazos y necesitará de algunos ajustes legislativos, pero  a grandes rasgos creo que la situación está (o debiera estar) más clara de lo que parecía a primera vista cuando los taxistas se pusieron en huelga.
#Uso compartido de coche
El uso compartido de coche no le gusta a los taxistas.
Por una parte es normal que los taxistas vieran una gran amenaza en las aplicaciones que ofrecen la oportunidad a los usuarios de contratar de un modo u otro servicios de desplazamiento con otros usuarios de manera directa. Hoy en día los usuarios tienen cada vez mayor tendencia al uso de aplicaciones informáticas y por lo tanto, la amenaza podría haber crecido mucho más en poco tiempo.
La huelga creo que ha servido para llamar la atención sobre estas aplicaciones y provocar lo que querían: minimizar la competencia.

Uso compartido de coche. Distintas alternativas

Por una parte estarían las aplicaciones que, a cambio de un porcentaje, ponen en contacto a unos usuarios con otros para los desplazamientos. Esto parece ser que, aunque no está expresamente legislado, se salta toda la normativa de transporte y puede suponer una competencia desleal para el sector del taxi o del autobús.
Otra cuestión serían las aplicaciones en las que no hay porcentajes de por medio y simplemente se juntan varios usuarios para un desplazamiento y comparten gastos. Eso ya no parece tan irregular y veo más difícil que lo prohiban, aunque los taxistas también dicen que hay un lucro encubierto para el conductor sin licencia y por lo tanto tampoco les gusta.
Hasta ahí la cosa parece bastante clara y supongo que acabarán delimitando qué se puede hacer y qué no, pero yo aprovecho para hacer unas reflexiones en voz alta:
1.    Si pactar precios entre empresas que se dedican a lo mismo está prohibido y se considera fraude al consumidor porque eliminan la competencia, ¿por qué todos los taxistas de una misma ciudad aplican las mismas tarifas y el usuario no puede elegir entre más caros y más baratos? ¿Dónde está la competencia? Sencillamente no existe. Es más, nos cobrará lo mismo uno que haya estrenado taxi ese fin de semana que otro que vaya con un taxi cochambroso y ni siquiera se haya duchado en los últimos quince días.
2.    Cada vez es más habitual ir a una gasolinera donde uno se tiene que servir su propio carburante. El cliente no ha realizado ningún cursillo ni tiene ninguna formación para el manejo de carburantes y/o líquidos inflamables... ¿por qué se permite eso y no se quiere permitir que alguien haga un servicio de desplazamiento con su vehículo sin tener licencia de taxi? ¿Quizás porque una cosa beneficia al sector (en este caso de combustibles) y el otro perjudica (al sector del taxi)? ¿La diferencia está en si es el ciudadano quien sale beneficiado o perjudicado según se mire? Propongo meditar este punto.
3.    Yo constituyo sociedades para su posterior venta, un servicio completamente legal que está regulado por el Real Decreto 1/2010. Pago mis impuestos y tengo a mi personal dado de alta en la Seguridad Social, pero si usted está en el paro, constituye una sociedad y se la vende al vecino, ¿saldrá alguien en defensa de mi empresa? Lo dudo mucho. ¿Qué hago yo? ¿Me pongo en huelga? En definitiva, que no digo que no tengan razón los taxistas... pero no la tienen toda. Es muy cómodo eso de tener reguladas las tarifas y limitadas las licencias para no sufrir de la competencia que sufrimos en otros sectores.
Ramón Cerdá