Las Escalas Magallanes (EMTDAH)
Evaluación de Precisión en el TDAH: De la EMTDA-H a las ESMIDAs
Las Escalas Magallanes de Evaluación del Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (EMTDA-H) representan un hito en la evaluación psicopedagógica en España e Iberoamérica. Desarrolladas por E. Manuel García Pérez y Ángela Magaz Lago (Grupo ALBOR-COHS), estas herramientas nacieron en 1995 como respuesta a la necesidad de disponer de materiales actualizados y adaptados a nuestra realidad socio-cultural.
¿Qué evalúa la EMTDA-H?
Su objetivo principal es la identificación de dificultades atencionales en niños y adolescentes, permitiendo valorar la presencia, intensidad e impacto de la sintomatología. A diferencia de otros instrumentos, su diseño impone restricciones estrictas a las observaciones conductuales, lo que minimiza el riesgo de falsos positivos (identificaciones erróneas).
La escala se desglosa en 17 elementos clave:
Hiperactividad/Hiperkinesia (6 ítems): Observaciones sobre actividad motriz excesiva.
Atención Sostenida (6 ítems): Aspectos relacionados con la persistencia en la tarea.
Déficit de Reflexividad o Impulsividad (5 ítems): Manifestaciones conductuales sin mediación verbal.
Estructura y Ámbitos de Aplicación
Para una visión 360º del menor, la escala cuenta con dos formas paralelas:
Ámbito Familiar (Af): Cumplimentada por padres o tutores (Rango: 6 a 16 años).
Ámbito Escolar (Ae): Cumplimentada por el profesorado (Rango: 6 a 12 años).
Además de detectar el TDAH, estas escalas son fundamentales para identificar problemas en áreas críticas del desarrollo: agresividad, retraimiento social, ansiedad y rendimiento académico.
La Evolución Necesaria: De la EMTDA-H a las ESMIDAs
La ciencia es dinámica. Aunque la EMTDA-H demostró una alta validez predictiva, la práctica clínica reveló un grupo de sujetos con Déficit de Eficacia Atencional (lentitud motriz y cognitiva o "tempo cognitivo lento") que no encajaban en el perfil de déficit de atención sostenida.
Por ello, en 2011, las ESMIDAs (Escalas Magallanes de Identificación de Déficit de Atención) sustituyeron formalmente a la EMTDAH. Esta evolución no se debió a errores metodológicos, sino a la necesidad de:
Incluir a los "Inatentos": Un grupo que representa aproximadamente el 13% de la población y tiene gran impacto en el fracaso escolar.
Adaptación Evolutiva: Las manifestaciones del TDAH cambian con la edad; las ESMIDAs permiten evaluar correctamente a adolescentes y adultos.
Medición de Intensidad: Permiten cuantificar la "amplitud" del trastorno en la vida diaria del sujeto.
Nota del Especialista: La transición hacia las ESMIDAs asegura que ningún perfil —ya sea hiperactivo o inatento— quede fuera de un diagnóstico preciso, garantizando así intervenciones psicoeducativas y legales más eficaces.
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