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Proyectos desinteresados, ¿Por qué es tan difícil llevarlos a cabo?.


Proyectos desinteresados, ¿Por qué es tan difícil llevarlos a cabo?.



Hace unos meses hablaba de lo importante que me parecía que se hicieran algunas cosas sin cobrar, desinteresadamente, en beneficio de los demás y no solo en beneficio de uno mismo. Creo que entre otras cosas comenté un par de proyectos que llevo a cabo desde hace algún tiempo y que no me suponen ningún beneficio económico, o al menos no directamente. Concretamente esta vez quiero referirme a esos dos, llamémosles, proyectos desinteresados y a lo difícil que a veces resulta seguir implicado en ellos y no abandonarlos a su suerte.

La Phantom Collection es uno de esos proyectos desinteresados

Desde mi editorial El Fantasma de los Sueños ofrezco la posibilidad a cualquier autor residente en España de publicar su libro en papel (impresión bajo demanda) sin ningún coste ni compromiso para él. Básicamente el autor me envía su texto, nosotros lo maquetamos, diseñamos la portada y lo incorporamos a nuestra tienda. Es importante destacar:
1.- El autor NO NOS CEDE LOS DERECHOS
2. El autor NO ESTÁ OBLIGADO A COMPRAR NINGÚN LIBRO
3.- El autor NO TIENE COMPROMISO DE PERMANENCIA, pudiendo solicitar la retirada de su libro en cualquier momento y nosotros lo retiramos sin pedirle explicaciones. Aunque no hayamos vendido ningún ejemplar y pese a nuestro esfuerzo y trabajo de maquetación y diseño.
4.- El autor NO PAGA NADA
#Proyectos desinteresados
Los proyectos desinteresados no están bien valorados
En la Phantom Collection pactamos con el autor una retribución para el caso de que se venda algún libro y le damos la oportunidad de adquirir ejemplares sueltos con descuento. Pero como digo, no hay ningún compromiso ni obligación. Todo eso nos permite estar en contacto con numerosos autores y mi mayor satisfacción es ver cómo muchos cumplen su sueño sin gastarse un céntimo.
Indirectamente mi editorial crece y puedo acceder a contactos que de otro modo quizás no pudiera, pero no hay un beneficio directo que compense todo el esfuerzo que se hace. Aun así, mi intención es seguir con la Phantom Collection, pero a veces alguno de esos autores parece perder el norte y me acusa de todo lo que le viene en gana sin el más mínimo respeto. No voy a dar el nombre, solo decir que es mujer, de cierta edad y, según ella, una señora y una autora de mucho prestigio.
Publicamos una de sus obras en nuestra colección (a petición suya y sin cobrarle nada; tampoco compró ningún ejemplar), y esta semana, tras una larga, fastidiosa e incómoda conversación a través de Facebook:
[box type="warning"]
Te pido que retires ya mi libro de tu supuesta editorial
Pero ya
Estáis todos en el mismo ajo
Quiero q no se vuelva a usar mi nombre para estafar
Retirado ahora
Mi libro
[/box]
Para, a continuación, tacharme de machista, maltratador y engreído, entre otras muchas lindezas, y acabar amenazando con denunciar la conversación a Facebook.
Sinceramente, no lo entiendo; cosas como esta son las que le hacen a uno pensar si vale la pena seguir dedicándole tiempo a los demás. A gente tan desagradecida y maleducada como esta «señora».
Pero en realidad, el verdadero motivo de escribir hoy este artículo está relacionado con otro de esos proyectos desinteresados: Concurso de Relatos en Papel.
El concurso va ya por la tercera edición y, en general, me da más satisfacciones que disgustos, pero como diría aquel, siempre acaba viniendo alguien a estropearte el día.
Esta vez ha sido un hombre y no una mujer, y a diferencia de la anterior, este ha sido sumamente educado (y escribe mucho mejor). Pero educado o no, también me ha hecho preguntarme si vale la pena siquiera plantearme hacer la cuarta edición del concurso, o lo dejo estar y me dedico a cosas más satisfactorias. A continuación voy a copiar el mail recibido (eliminando alguna parte que pudiera identificar al autor) y añado mis comentarios entre corchetes:
[box]
Estimado Señor Ramón Cerdá,
Acaban de llegar los libros que le solicité y querría hacerle algún comentario.
Por una parte confirmar la celeridad del envío y el ajuste preciso a lo solicitado y comprado.
En cuanto a las sugerencias:
Al repasar los autores y, concretamente, mi relato, compruebo con indisimulada estupefacción que solo está el seudónimo en todo el libro. Incluso en la lista de autores solo figura el seudónimo empleado para el ¿concurso? al que envié el relato.
Supongo que no tengo que recordar que las normas planteaban enviar el relato firmado solo con el seudónimo y, en sobre aparte, enviar todos los datos necesarios. Así lo hice recibiendo su confirmación horas después confirmando que todo era correcto.
[Entiendo que es una confusión por parte de este señor, pero todos los participantes saben perfectamente que eso no es cierto. En ningún momento se ha pedido a nadie que envíe sus datos personales por una parte y el pseudónimo por otra. Las bases siguen publicadas y se puede comprobar. Por otro lado, tanto en la web que organiza el concurso como en Facebook y en Twitter, por dos veces se ha publicado el nombre de los relatos seleccionados y el nombre del autor, con la petición expresa de que si alguien quería cambiar algo antes de la publicación del libro, que me lo dijera. De hecho así es como han desaparecido un par de pseudónimos y se han corregido otro par de errores en los apellidos]
Tampoco sé si en el listado de autores todos los nombres son correctos y solo estoy yo con el seudónimo pero, a la vista de algunas firmas, intuyo que no soy el único.
[Efectivamente no es el único, pero no se trata de ningún error, simplemente hay autores que prefieren figurar con pseudónimo y lo único que yo he hecho es respetar sus deseos].
Es muy sencillo copiar y pegar, es cierto, pero creo que si se quiere hacer un libro hay que trabajarlo un tanto más que ese estricto acto mecánico y poco más. Un libro es un objeto al que se le va a pedir cercanía, calidez, estética, sintaxis y puntualización [supongo que ha querido decir puntuación], entre otras cosas. Una antología va a ser una suerte de Historia viva de un determinado contexto y de una relación de autores. Dejarse en el tintero el nombre de uno, o de varios, solo por atender de manera más rápida y rentable a la venta es algo que es irreversible y que, además, indigna al olvidado.
[Este señor vuelve a acusarme de lo mismo, de usar su pseudónimo, cuando es él quien nos lo ha facilitado, pero además, lo hace diciendo que nos hemos limitado a copiar y pegar los relatos. Está, no solo faltando a la verdad (con que se lea su relato verá que ha habido cambios, aunque en su caso son pocos porque hay que decir que estaba bien escrito), sino que no valora ni tiene en cuenta para nada el sinfín de horas que llevamos dedicadas a este libro desde febrero hasta julio, recibiendo relatos, leyéndolos, corrigiéndolos, clasificándolos, volviéndolos a corregir, maquetándolos...)]
[…]
Creo que un concurso de relatos debe tener su jurado, con nombres y apellidos, su edición pública y su constatación. En este caso, permítame decirlo con el mayor de los respetos, este denominado concurso pienso que es un pretexto para lanzar una tirada de 1.000 ejemplares de un libro, asegurarse su venta a base de tres, de cinco, de diez ejemplares a cada autor y tener beneficios suficientes.
Es absolutamente lícito pero sería más transparente si se obviara el pretexto de concurso.
Y desde luego más tranquilizador si se comprobara al recibir los volúmenes que hay una relación de autores y no de seudónimos como es en mi caso y en el de otros.
En todo caso sirvan estas líneas solamente para expresarle mis opiniones de una manera respetuosa.
Saludos cordiales
[Sigue insistiendo, por tercera vez, en su pseudónimo, pero además comienza con las acusaciones veladas de que esto no es un concurso; no es transparente, porque no tiene jurado, no tiene fiesta de celebración y tal y tal... Bien, es una opinión como otra cualquiera y la respeto, pero ¿por qué ha participado en el concurso? En las bases yo no hablaba de que el jurado estuviese compuesto por miembros de la Real Academia... Pero claro, si no se enteró de lo del pseudónimo, igual tampoco se enteró de lo demás].
[/box]
Pero son este tipo de comentarios, como el de uno de los participantes de la segunda edición que me acusaba poco menos que de estar enriqueciéndome con su relato, los que me hacen preguntarme si vale la pena seguir, si verdaderamente alguien se merece mi esfuerzo.
Hay actitudes que me parecen lamentables e injustificables.

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