el fiscal del caso, Manuel Jesús Touriño, rechazó una petición de Vigilancia Aduanera para reclamar nuevas pruebas al extranjero y solicitó que se archivase la causa. Lo hizo con unos argumentos que dieron lugar a cierta controversia. Por una parte, recordó que los delitos, de ser ciertos, habrían prescrito; pero además, desvinculó el supuesto enriquecimiento ilegal del exalcalde y de su familia del alijo confiscado en el 2001 porque «el tabaco cuya introducción ilícita se pretendía en territorio español, ha sido incautado, y por lo tanto no ha dado lugar a beneficios económicos». No teniendo quien acuse, la jueza acordó archivar la causa, por lo que el exalcalde de Ribadumia, que lleva años apartado de la vida pública, ya no será juzgado por blanqueo de dinero procedente del contrabando, una investigación en la que estaba imputado él, su hermano, su mujer y sus hijas

Archivan la causa abierta contra Nené Barral por blanqueo de capitales

El exalcalde de Ribadumia, que lleva años apartado de la vida pública, ya no será juzgado

La jueza María José Caramés Blanco, titular del Juzgado número 1 de Vilagarcía, ha decidido sobreseer provisionalmente la causa abierta contra el exalcalde de Ribadumia Nené Barral por blanqueo de capitales. Su juzgado llevaba trece años trabajando en una investigación que se inició en el 2001, cuando el entonces titular José Antonio Vázquez Taín ordenó la detención de Barral, de su hermano Feliciano y de otras personas por su presunta implicación en un alijo de medio millón de cajetillas de tabaco de contrabando. Los registros sacaron a la luz una serie de facturas y documentos que dejaban entrever que había importantes partidas de dinero de la familia desviadas a cuentas suizas, y que incluso se había adquirido con dinero negro un castillo con viñedos en Virginia. La maquinaria contra el blanqueo de dinero se puso en marcha.
Pero si la Justicia es ya de por sí lenta, la que depende de comisiones rogatorias a terceros países en los que el dinero fluye con menos control lo es todavía más. Por petición de Vigilancia Aduanera, servicio que llevaba a cabo la investigación, se solicitaron una serie de datos a Suiza sin que el paso de los años permitiese aclarar si había dinero en esas cuentas y si ese dinero procedía del contrabando.
La opinión del fiscal
Como esas comisiones rogatorias se pidieron en el año 2006 y en el 2013 todavía no se habían resuelto las diligencias, el fiscal del caso, Manuel Jesús Touriño, rechazó una petición de Vigilancia Aduanera para reclamar nuevas pruebas al extranjero y solicitó que se archivase la causa. Lo hizo con unos argumentos que dieron lugar a cierta controversia. Por una parte, recordó que los delitos, de ser ciertos, habrían prescrito; pero además, desvinculó el supuesto enriquecimiento ilegal del exalcalde y de su familia del alijo confiscado en el 2001 porque «el tabaco cuya introducción ilícita se pretendía en territorio español, ha sido incautado, y por lo tanto no ha dado lugar a beneficios económicos».
No teniendo quien acuse, la jueza acordó archivar la causa, por lo que el exalcalde de Ribadumia, que lleva años apartado de la vida pública, ya no será juzgado por blanqueo de dinero procedente del contrabando, una investigación en la que estaba imputado él, su hermano, su mujer y sus hijas