Denunciar a los defraudadores… solo si te fías de Hacienda

Denunciar a los defraudadores… solo si te fías de Hacienda

Desde hace algún tiempo se está promoviendo la filosofía de denunciar a los defraudadores de Hacienda (o de la Seguridad Social). Es una medida con la que no estoy en absoluto de acuerdo tal y como ya he tenido ocasión de comentar alguna vez en este blog. Siempre he dicho que las denuncias de este tipo son malintencionadas, no se hacen por cuestiones morales ni por el bien común, sino por hacer daño. Llegados a este punto, me parecen parciales y poco fiables, con lo cuál, no puedo compartir este criterio. Yo jamás participaría en el juego de denunciar a los defraudadores, para eso están los señores inspectores de Hacienda, para que hagan su trabajo y encuentren el fraude allá donde se esté cometiendo. Ni tengo por qué hacer su trabajo, ni me parece una medida aceptable.

Denunciar a los defraudadores... Ya hay estudios sobre el perfil del denunciante

#Denunciar a los defraudadores
Denunciar a los defraudadores... Una mala política
Para nada sorprende el resultado de la estadística, yo mismo lo avancé hace tiempo sin tener ninguna estadística a mano. Es cuestión de simple lógica, tampoco es que me considere un superdotado en estas cuestiones, pero lo que es de cajón, pues eso, que es de cajón.
Ya es oficial que la mayoría de las denuncias proceden de familiares (generalmente ex-cónyuges resabiados), antiguos socios (igualmente resabiados), o trabajadores despedidos que también muestran un cierto odio (justificado o no) hacia quien les ha despedido. Estas son las tres principales fuentes de denuncia (¡viva la imparcialidad!) según la Agencia Tributaria... ¿Alguien se esperaba otro perfil? ¿Se pueden considerar fiables esos perfiles?

¿Es anónimo denunciar a los defraudadores?

Normalmente estos perfiles de denunciantes, además de no ser creíbles bajo mi punto de vista, pretenden actuar desde el anonimato; lanzan la piedra y esconden la mano, y la Agencia Tributaria les «garantiza» que el denunciado no conocerá quién lo ha señalado. Ahora bien, no aceptan la denuncia anónima, el denunciante debe identificarse. Me atrevo a hacer una advertencia a esos denunciantes:
Hacienda dice que no se lo dirá nunca a nadie... El que se lo crea, que siga adelante con la denuncia, pero recordemos que dijeron lo mismo cuando lo de la amnistía fiscal y luego han hecho lo que han hecho, y eso es solo un ejemplo. Yo, personalmente, no me fiaría de lo que dicen... Conservarán sus datos todo el tiempo que les interese y nunca se sabrá lo que harán con ellos.
¿Por qué no eliminan de sus bases de datos las denuncias infundadas?
Teniendo en cuenta que muchas de las denuncias recibidas (también lo admiten ellos, no lo digo yo) son infundadas, me hago un par de preguntas:
1.- ¿Por qué no actúan de alguna manera contra el que ha presentado la denuncia infundada? Siempre he pensado que presentar una denuncia falsa era un delito.
2.- ¿Por qué si se archivan como denuncias infundadas, los sistemas informáticos de Hacienda conservan los datos del denunciado para una posible utilización futura? O sea, que basta con que alguien a quien le caigo mal me denuncie, para que yo quede fichado de manera indefinida en Hacienda. ¿Es eso legal?
Ramón Cerdá