El rescate de las autopistas. La impunidad de las grandes inversiones

El rescate de las autopistas. La impunidad de las grandes inversiones

Si usted va a montar una empresa y necesita financiación, se va a encontrar con todos los problemas del mundo imaginables (incluso con los que nunca había imaginado o siquiera soñado). Si tiene suerte y consigue la financiación deseada, puede que se cumpla aquello de «cuidado con lo que deseas porque puede que lo consigas», y se encuentre ante un caramelo envenenado que acabe con todo su patrimonio. Es lo que ocurrirá si ha avalado el préstamo (que seguro que habrá sido así salvo que usted sea un potentado) y el negocio no le ha ido bien. ¿Y por qué no tiene que irle bien?, se preguntará. Bueno, yo le deseo toda la suerte del mundo, pero tenga en cuenta, y no es por desanimar, que las estadísticas dicen que más del setenta por ciento de las empresas no superan los cuatro años de vida. Ahora bien, imagine que usted maneja una gran empresa con un potencial brutal de inversión. En ese caso será más que probable que consiga, no solo financiación, sino multitud de facilidades e incluso subvenciones a fondo perdido. Pero no termina ahí la cosa; cuando la inversión esté acabada y en marcha, usted habrá montado un monstruo que no se podrá esconder debajo de la alfombra, y si no funciona como estaba previsto, igual no pasa nada porque lo van a acabar rescatando. Es lo que pasó con los bancos y es lo que ahora proponen con el rescate de las autopistas.
#El rescate de las autopistas
El rescate de las autopistas. ¿Un mal necesario e inevitable?

¿Debemos permitir el rescate de las autopistas?

¿Y qué pasa si no las rescatan? ¿Las cerramos y esperamos a que la naturaleza acabe con ellas como las pirámides incas? ¿Se puede permitir que una inversión como esa acabe abandonada como tantas exposiciones mundiales o sedes olímpicas? Se podría hacer, claro está, pero hay que valorar muchas cosas y lo normal es que el rescate de las autopistas con dinero público (nuestro) acabe siendo una realidad necesaria. Pero entonces, ¿dónde quedan las responsabilidades empresariales? ¿Dónde quedaron las de los bancos que después de sangrarnos a diario les tuvimos que pagar las facturas del quirófano? Complejo, cuando entramos en intereses generales, sean estos reales o imaginarios, todo se complica. En este tipo de macroinversiones también se cumple aquel otro adagio de «si debes cien mil euros tienes un problema, pero si debes cien millones de euros, el que tiene el problema es tu acreedor».
¿Qué opina? ¿Sí al rescate de las autopistas, o no al rescate de las autopistas?

Lo que nos costará el rescate de las autopistas

El ministro de Fomento anunció que el Estado asumiría las nueve autopistas de peaje que están en quiebra. Se habla (pero puede ser mucho más) de seis mil millones de euros.

Ramón Cerdá